Al menos dos desconocidos participaron en el robo, perpetrado en una iglesia situada a pocas manzanas del Vaticano, de varias estatuillas de una mujer embarazada, regaladas a principios de este octubre al papa Francisco por indígenas de la Amazonía. Labradas en madera, las figuras fueron arrojadas a un río a manera de ‘advertencia’ contra la adoración de imágenes no católicas. Todo el proceso fue filmado, aparentemente temprano en una mañana, y el video se publicó este 21 de octubre en LifeSite News, sitio ultraconservador, según lo define AP.

En la grabación se puede observar a un hombre de camisa blanca que se levanta de los bancos de la iglesia de Santa Maria in Traspontina, de Roma (Italia), y acompañado por otro que lo sigue con la cámara, saca fuera del templo las estatuillas, que al decir de estos católicos ultraconservadores representa a una diosa de la fertilidad, la Pachamama, reverenciada en particular en el altiplano andino.

Los individuos llevaron las estatuas a un puente sobre el río Tíber y a continuación las arrojaron a sus aguas.

El sitio web cita el manifiesto del organizador de esa iniciativa, que, dice: «se hizo por una sola razón: la religión católica y sus fieles están siendo atacados por miembros de su propia Iglesia».

¿Un regalo «pagano» al papa?

A principios de este mes, el papa Francisco recibió dichas piezas artísticas y religiosas como un regalo de líderes indígenas amazónicos, que participaron en una ceremonia de plantación de árboles en los jardines del Vaticano. Para el pontífice, según el sitio web Vatican News, fue una oportunidad para pronunciar un sermón sobre el cambio climático, con referencias a los árboles plantados en «la tierra de la Amazonía […] bañada en la sangre de los que han muerto luchando contra su destrucción».

Como parte de la ceremonia, una mujer, que llevaba su vestido ritual, entregó al sumo pontífice las estatuas, que muestran a una indígena embarazada y semidesnuda. A pesar de que, de acuerdo con el Vaticano, estas piezas representan un símbolo de la vida, la actividad en sí misma desencadenó una lluvia de críticas por parte de ciertos sectores católicos. Así, el padre Gerald Murray, experto canonista que presenció el acto, lo tachó de «ceremonia religiosa pagana» y además «horrenda».

Ya antes del robo, el sitio LifeSite News había publicado una petición en línea para eliminar esas figuras de las iglesias católicas. La solicitud había reunido más de 16.000 firmas para el momento en que los fanáticos ladrones decidieron actuar por su cuenta.

Entre tanto, la Policía local aborda el incidente como un robo.