En la ciudad de Kírov, Rusia, una joven de 21 años dejó a su pequeña hija de tan solo 3 años de edad, encerrada sola en su departamento durante una semana, sin agua ni comida.

La pequeña niña falleció por una supuesta deshidratación y su cuerpo fue encontrado el 20 de febrero por la abuela, que llegó para saludarla por su cumpleaños. Según otra versión, pudo haber fallecido por intoxicación, ya que habría ingerido detergente debido al hambre.

Los medios locales rastrearon las redes sociales de la mujer y resulta que, en la última publicación en uno de sus perfiles, saludaba a su hija por el cumpleaños, usando las etiquetas: “3 años”, “mi vida”, “mi ángel”, “te quiero”, “que seas la más feliz y sana’” Sin embargo, para entonces la pequeña ya estaba muerta.

Vecinos contaron a la prensa que la joven desde hacía ya un tiempo había desatendido a su hija, y que la había dejado sola por unos días en repetidas ocasiones. Una vez vieron cómo la menor estaba arrojando juguetes desde el balcón, y estimaron que esa era su manera de llamar la atención. Además, la investigación estableció que la niña vivía en condiciones insalubres y que no fue llevada a los médicos desde fines del año 2016.

Desde el Comité de Investigaciones local señalaron que la mujer no mostró signos de arrepentimiento por lo sucedido. «La madre dijo que cerró deliberadamente las puertas del apartamento y se fue de la casa. Estuvo ausente durante una semana, del 13 al 20 de febrero […] Ni siquiera llora, no tiene ni una pizca de arrepentimiento. Simplemente dice a sangre fría: ‘Sí, me fui, cerré las llaves del agua y dejé a la niña sin agua ni comida'», citó una fuente.

Asimismo, se supo que mientras la niña se encontraba sola en el departamento, la madre estuvo en casa de una amiga. Y según afirmó a los investigadores, no podía regresar porque no tenía dinero para un taxi. Sin embargo, no explicó por qué no pidió dinero prestado o usó el transporte público.

Además, según el Comité de Investigaciones, antes de la tragedia la abuela llamó a su hija durante varios días y le preguntó cómo se encontraban ella y su nieta. La joven contestaba siempre que estaban bien.

La mujer está acusada de asesinato de un menor con extrema brutalidad, entre otros cargos.