El pasado 21 de octubre, la familia de Watson Franklin Mandujano Doroteo se reunió para darle el último adiós en el departamento de Huánuco, en Perú, pero el joven de 24 años en realidad estaba sedado tras ingerir medicamentos.

Sus familiares afirmaron que los médicos del Hospital de Contingencia de Tingo María lo habrían dado por muerto, reseñó el diario El Comercio.

Watson tenía un cuadro de fiebre y escalofríos tras pasar por una endodoncia en una clínica odontológica. Mientras lo velaban, vieron que aún respiraba, por lo que llamaron a un médico para confirmar lo que ocurría.

Sus familiares dijeron que había estado sedado debido a los medicamentos que le fueron recetados para combatir convulsiones debido a la práctica dental.

“Le pusieron diazepan en ampollas”, dijo una de sus familiares. Tras ser retirado del féretro, él fue trasladado a un Hospital de EsSalud, pero una vez que llegó, le informaron que recién había dejado de existir. La fiscalía peruana está investigando el caso.


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