Salvando vidas a domicilio: la vacunación continúa durante pandemia

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Con el objetivo de evitar enfermedades como el sarampión, la poliomielitis o la influenza estacional en el marco de la pandemia por COVID-19, en Colombia se implementó una estrategia innovadora para garantizar la inmunización integral a las familias durante la Semana de la Vacunación de las Américas. Así fue la jornada en Ciudad Bolívar, organizada por la Secretaría de Salud de Bogotá.

Es la última semana de abril, y desde muy temprano, en las frías montañas de Ciudad Bolívar, en el sur de Bogotá, un grupo de vacunadores se alista para “salvar vidas a domicilio”. Estas actividades las realizan en el marco de la tradicional Semana de la Vacunación de las Américas, una campaña de salud que hace 18 años, pero que este año en particular es muy diferente ante la pandemia por el nuevo coronavirus 2019 (COVID-19).

Es que en Colombia también empieza la sexta semana del aislamiento preventivo obligatorio decretado por el gobierno del país. En Bogotá las calles siguen vacías. La mayoría de los pobladores trabajan y estudian desde casa. Las pocas personas que salen procuran abastecerse de alimentos o resolver temas urgentes. También transita el personal sanitario que tiene que dar la batalla al COVID-19.

A ese escaso movimiento, se suma el grupo de vacunadores que sale a vacunar, con el objetivo de alcanzar coberturas superiores al 95% en los 21 biológicos que el gobierno nacional ofrece de manera gratuita a la población, para protegerlos contra 26 enfermedades altamente transmisibles.

“En plena pandemia la vacunación debe continuar”, dice Claudia Acosta, coordinadora del Programa Ampliado de Inmunizaciones de la Secretaría de Salud de Bogotá. “Como lo ha demostrado la historia después de guerras o epidemias, si se permiten grandes brechas en la cobertura de inmunización, las enfermedades prevenibles por vacunación, como la poliomielitis y el sarampión, pueden resurgir”, afirma.

Para evitar aglomeraciones en los centros médicos y para que nadie se pierda su vacuna, las entidades territoriales implementaron dos estrategias: la vacunación en centros de salud con cita previa y la opción domiciliaria para población prioritaria, explicó Claudia.
Estas acciones siguen los lineamientos para la Segunda Jornada Nacional de Vacunación y el 18ª Aniversario de la Semana de Vacunación en las Américas en el marco de la pandemia del COVID-19, orientados por el Ministerio de Salud y Protección Social, y que retoma la guía ‘Inmunizaciones en el contexto de la pandemia de COVID-19 V2’, desarrollada por la Organización Panamericana de la Salud.

Héroes de la salud

Los vacunadores a cargo de la estrategia extramural reciben la programación del día, organizada por las operadoras telefónicas encargadas de contactar a los ciudadanos. Inmediatamente realizan toda una rutina de higiene personal. Finalmente, protegidos con vestidos quirúrgicos, batas antifluidos, mascarillas, caretas, gorros y guantes, salen en pequeñas camionetas rumbo a las viviendas de los usuarios.

Poco a poco se internan en las laderas de Ciudad Bolívar, un área que desde la década del setenta ha sido refugio de miles de campesinos que huyeron de sus tierras a causa de la violencia. Más recientemente es también hogar de cientos de familias venezolanas. Con una población estimada en 762 mil personas y una economía familiar que depende principalmente de las ventas ambulantes, el reciclaje y el empleo informal en sectores como construcción y manufacturas, muchos habitantes se preparan para salir de la cuarentena.

Con 160 casos confirmados de COVID-19 al 3 de mayo, todos los esfuerzos que se hagan para evitar el contagio y para descongestionar los centros de salud, son bienvenidos. Por eso, además de las citas programadas, los vacunadores aprovechan el recorrido para vacunar a las personas mayores, a las embarazadas con más de 14 semanas gestación, y a menores de un año contra la influenza estacional. Esta enfermedad respiratoria causa entre 290 mil y 650 mil muertes anualmente a nivel mundial y puede congestionar el sistema de salud si la población no está vacunada.

Mientras tanto en el Centro de Atención Prioritaria en Salud (CAPS), en el barrio Vista Hermosa, otros vacunadores atienden una a una a las madres que migraron de Venezuela que han sido citadas para iniciar o completar los esquemas de vacunación de sus hijos. También reciben a los trabajadores de salud que aún no se han puesto la vacuna de la influenza y del neumococo, enfermedades que pueden ser más difíciles de diagnosticar en el contexto de COVID-19.

Al final de la jornada, con la satisfacción de haber salvado vidas a través de la vacunación, siguiendo los protocolos de higiene y al buen uso de los equipos de protección personal, y sin dejar que la pandemia COVID-19 se interponga en sus esfuerzos, los vacunadores de Ciudad Bolívar terminan una batalla más contra las enfermedades prevenibles por vacunación.