El insólito caso del basquetbolista estadounidense que dio positivo en un test de embarazo, que le valió una suspensión impuesta por la FIBA hasta el 2020, dejó a todos sorprendidos cuando se descubrió que la muestra pertenecía a alguien muy cercano al jugador.

Se trata de D. J. Cooper, quien defendía los colores del AS Mónaco Básket de la liga francesa en 2018. El jugador, de 28 años de edad, anunció para entonces su retiro por un tiempo indefinido por “problemas familiares”, reseñó el portal Infobae.

El atleta fue sometido a un control antidopaje, pero lo que encontraron los médicos de la FIBA derivó en una suspensión que culminará en junio de 2020, aunque su muestra de orina resultó limpia de cualquier sustancia prohibida por la federación

Cooper había utilizado la orina de una “amiga”, desconociendo que ella estaba esperando un bebé, pero el descubrimiento no fue una sorpresa solamente para los especialistas. Esto, porque se trataba de la orina de su propia esposa.