A mediados de Febrero de este año, en la ciudad de Santo Domingo, República Dominicana, se empezó el plan de cambio de coches con tracción animal hacia coches con tracción eléctrica.

Las medidas fueron tomadas a partir de una demanda que pretendía validar los derechos de los caballos al denotar que su estado de labor era de precarias condiciones.

La ciudad de Santo Domingo, que luce una arquitectura colonial y republicana, parecida a la de Cartagena, tuvo que hibridar esta vieja práctica. Como si hubiesen leído Culturas híbridas de Nestor Humberto Canclini, los cocheros aceptaron esta transformación de su labor por una más ingeniosa. Si bien la experiencia cultural de ir por las calles coloniales en caballo para intentar transportar al turista a los años previos a la república se ve un poco afectada, se ha concluido que con o sin caballos hay una demanda de personas quieren un paseo.

Este sistema ha llamado mucho la atención y de hecho, puede servir como propuesta para la ciudad de Cartagena.

 Cartagena y sus caballos

En Cartagena el 95% de los caballos cocheros se encuentran en malas condiciones. La Procuraduría evaluó el pésimo estado de salud de los animales.

Cartagena de Indias y sus coches vuelven a ser noticia. El informe proferido por la Procuraduría provincial de Cartagena deja en evidencia el mal rato que están pasando los caballos de la ciudad. En el informe de 26 páginas, el ente expuso el pésimo estado y además solicitó el allanamiento de las pesebreras.

Al parecer, desde el servicio de coche hasta la pesebrera de Chambacú, donde están durmiendo los caballos cocheros, están en situación irregular. La pesebrera, expide la procuraduría, está por fuera del Plan de Ordenamiento Territorial, lo que impedirá la explotación en estos espacios por parte de los cochistas. También se evidenció que se están usando caballos carretilleros no autorizados ni aptos para prestar el servicio turístico.

¿Y los caballos?
Se analizaron 82 historias clínicas, en el informe que se rindió 37 coches tenían registrado solo un caballo, y 17 de los animales no cuentan con el chip de identificación, violando lo exigido en el decreto 0656 del 3 de junio de 2014. Además, 44 caballos pasaron la edad máxima para transitar, están para jubilarse, 20 más deberían trabajar en conjunto de a dos caballos por coches y los tienen registrados a coches de un solo caballo.  4 no llegan al peso mínimo exigido y 13 se encuentran heridos.

Según el análisis 8 caballos están presentando frecuencia cardiaca superior al valor de referencia de la historia clínica, lo que se puede presumir como una alteración de la información, así mismo en el informe de frecuencia respiratoria. También se encontraron 6 caballos superiores a los 8 años, edad máxima exigida.

«Lo anterior en virtud de las múltiples observaciones registradas y los documentos distritales consolidados en el presente documento, medidas que deben incluir el retiro del servicio de los caballos que no estén en las condiciones exigidas por los decretos para la prestación del servicio de Cocheros Turísticos, garantizando el adecuado tratamiento posterior al retiro de cada semoviente realizando seguimiento a las condiciones del retiro», señaló el Ministerio Público.

La procuraduría también hizo un llamado al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar a alertar sobre trabajo informal de menores de edad en las pesebreras, también alzó la voz para el DATT a que verifique las condiciones de los coches.

Por: Andrés Soto