Santos vuelve a mentir

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Juan Manuel Santos

Cada día la palabra presidencial en Colombia está más desprestigiada. No es solo la del actual presidente, Juan Manuel Santos, sino en general de todos, lo cual obedece a una forma de gobernar para poder aplicar el recetario neoliberal sin que el pueblo se levante. Es por ello que cada que hay comicios electorales se hacen todo tipo de promesas con el objetivo de engañar incautos, o se firman todo tipo de acuerdos cuando hay necesidad de apaciguar el levantamiento de la población. Entre las muchas promesas incumplidas de Santos se mencionan: “Le puedo firmar sobre piedra o mármol, si es necesario, que no voy a incrementar las tarifas de los impuestos durante mi Gobierno”. “Marchitar el gravamen a los movimientos financieros así: 2011 y 2012: 3 por mil; 2013 y 2014: 2 por mil; 2015: 1 por mil y 2016: tarifa cero”. “Trabajaremos para que tengan una salud de calidad”.

“Nuestro empeño será proporcionarles a todos –sin excepción, y desde la primera infancia– una nutrición y una educación de calidad“. “Vamos a defender al campesino colombiano, vamos a convertirlo en empresario, a apoyarlo con tecnología y créditos, para hacer de cada campesino un próspero Juan Valdez”. “Concertaremos con las Cortes, y luego impulsaremos en el Congreso, una reforma a la Justicia que afirme la fe de los colombianos en su sistema judicial, que nos brinde seguridad jurídica, y que complemente el acento que puso la Carta del 91 en la justicia y los derechos”. “¡Vamos a gobernar en una urna de cristal!”, jejejeje. Esto es solo una muestra.

Una mentira monumental le aplicó Santos a la Tercera Edad, lo que solo hace un sinvergüenza que se burla de las personas mayores y las utiliza para su apetito electoral y después las desecha: “Sé que un anhelo de todos los pensionados es que se reduzca la contribución a la salud. Hay un proyecto de ley en el Congreso de la República y yo voy a apoyar ese proyecto de ley”, dijo Santos el 6 de junio de 2014, como promesa de campaña presidencial. Pues bien, ese Proyecto, en una rebelión del Congreso, que jugó a su independencia frente al presidente, sorteó todos los debates, incluida la conciliación, y se convirtió en Ley. Sin embargo, el señor Santos no lo quiso sancionar, objetándolo con el argumento de que afecta las finanzas públicas, lo cual él muy bien conocía al momento de hacer la promesa a los pensionados, pero además, también olvidando un derecho a la igualdad de los colombianos, porque no se justifica que mientras los trabajadores aportan a la salud el 4% de su salario, un pensionado, que no tiene ningún ingreso extralaboral, lo haga en el 12%.

El de Santos, como gobierno neoliberal, está al servicio de la plutocracia financiera, en cuyas manos concentraron el ahorro pensional de los trabajadores, que a través de los Fondos Privados de Pensiones, a mayo de 2017, llegó a $208,7 billones, el 24% del PIB de 2016, con los cuales especulan, pues solo responden por la pensión de 118 mil afiliados. Esa fue la razón principal por la cual liquidaron al ISS. ¡Los pensionados esperan que el Congreso de la República rechace las objeciones de Santos y que la Corte Constitucional haga justicia declarando dicha Ley ajustada a la Carta Magna!

JOSÉ ARLEX ARIAS ARIAS

Por: JOSÉ ARLEX ARIAS ARIAS
Comunicador Social Periodista
Universidad Jorge Tadeo Lozano