Según la Cámara Colombiana de Informática y Telecomunicaciones, los casos de fraude electrónico registrados durante el 2020, el año de mayor ascenso de esta actividad en Colombia, subieron un 89%, superando las 45.000 acciones ilegales por internet.

El 20 de junio se celebra en Colombia el Día del Padre y con el impulso que genera la reactivación económica decretada por el Gobierno Nacional desde el pasado 8 de junio es previsible que los bancos y tarjetas de crédito prometan grandes rebajas, cuotas y descuentos en ropa, tecnología y calzado, entre otros rubros. Todo esto augura un fuerte incremento del comercio online. Pero, a la vez, del fraude por esta modalidad. Una investigación de la compañía TransUnion, en Colombia, señaló que los intentos de fraude en todas las industrias crecieron un 61% entre enero y abril de 2021.

De acuerdo con el portal Statista, especializado en marketing y datos de consumo, Colombia cerró el 2020 con cerca de 8.000 millones de dólares en ventas, y se espera que entre 2021 y 2022 las transacciones superen los 10.000 y luego los 15.000 millones de dólares, respectivamente. Lo anterior, porque estamos en un momento donde lo visual e interactivo tienen mayor alcance e impacto que la publicidad tradicional a través de la televisión e incluso la radio.

De igual manera, un estudio reciente del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC) ha advertido que Bogotá (45%), Medellín (16%), Cali (14%), Barranquilla (10%) y Cartagena (5%) son las ciudades con mayor volumen de ventas online en fechas especiales como lo será el Día del Padre.

Siempre pensando en el usuario

A la par con este interesante crecimiento vienen los intentos de fraude online en todo el mundo. Por eso se está alertando a comerciantes ante el incremento de distintas modalidades de delitos y estafas informáticas, y lo que se debe tener en cuenta a la hora de procesar una compra online de un cliente; pues tanto comercios como bancos se ven afectados por estos delitos, muchas veces haciéndose cargo de reclamos, pagos de estafas y contracargos de los que han sido víctimas.

En tal sentido, los comercios deben prestar atención a las soluciones de fraude que implementen, dado que generalmente el efecto es negativo y esto puede derivar, por ejemplo, en el abandono del carrito de compras por parte del cliente. El abandono del carrito es uno de los problemas más costosos que enfrentan los vendedores de comercio electrónico.

La tasa promedio de abandono del carrito en todas las industrias representa casi el 70%, lo que significa que, en promedio, 7 de cada 10 clientes potenciales que visitan su tienda y agregan un artículo a su carrito abandonarán el sitio sin completar una compra y la probabilidad de que vuelvan a completar esa compra es muy baja, por lo que es muy importante que su experiencia de pago sea lo más fluida posible.

Flexibles pero muy seguros

El secreto para adaptarse y blindarse ante las nuevas y cambiantes modalidades delictivas online es optar por una solución contra el fraude que identifique con precisión el riesgo de una transacción para aprobar o rechazarla en tiempo real mientras el cliente realiza el pago. Existe un cuidadoso equilibrio entre prevenir transacciones fraudulentas y asegurarse de que se aprueben los pedidos legítimos, sin afectar da experiencia de compra de los usuarios.

Tanto el fraude mediante tarjetas de crédito, como las compras con información financiera robada o tarjetas de regalo clonadas, entre otras, deben ser gestionadas de manera independiente; cada una de ellas requiere un tratamiento específico, que no afecte la experiencia positiva del cliente al realizar la compra.

En fechas tan especiales como esta, la experiencia satisfactoria de un cliente online es fundamental para lograr una buena recomendación o calificación hacia la empresa o el e-commerce, por lo que se debe prestar atención en cada paso de compra, generando confianza y tranquilidad, además de garantizar compras seguras en el mismo sitio.