Casamiento sorpresa es el título del video, que en las últimas horas se viralizó en las redes sociales. Y realmente es una sorpresa: Mercedes, su protagonista, se enteró en la puerta de la Iglesia que la novia era ella. Detrás, hay una historia de amor de 30 años, una “locura” que llevó cinco concretar y la complicidad de la enorme red de familiares y amigos.

El casamiento fue el fin de semana pasado en la iglesia Sagrado Corazón de Barracas. El novio, Gustavo Ortiz, fotógrafo de Clarín por más de 20 años, cuenta que tuvo la idea hace cinco , pero que averiguó en varias parroquias y en todas se lo negaron. Claro, le pedían el consentimiento de la novia. Y con ese consentimiento, no había sorpresa.

“A fines de julio, volviendo de las vacaciones de invierno en Mar del Plata, se me cruzó otra vez la idea. Y ahí pensé: ‘Supongamos que tengo la iglesia. ¿Cómo lo armo? ¿A quién le digo?’”, relata Gustavo a Clarín. La iglesia la consiguió: “El cura, un fenómeno. En la ceremonia dijo: ‘Cuando me vino a hablar hace cuatro meses, dije ‘Este pibe está loco’. Pero yo estoy más loco que él”.

Gustavo relata todo el detrás de escena de lo que se ve en el video. Le hizo creer a Mercedes que se casaba un amigo en común, Walter, el Mono. Las esposas de sus amigos, amigas de su mujer, también fueron cómplices con un tema fundamental: el vestido. “Cuando le dije que se casaba el Mono, me contestó que bárbaro, que tenía un vestido que había usado en un 15 hacía unos meses. Pero era negro”, dice. Para solucionar el problema, el fotógrafo mandó a hacer “cuatro tarjetas especiales, con la invitación a un salón muy coqueto y caro de Barracas. Y las amigas la convencieron para ir todas de largo y para que no se vistiera de negro, le mandaban fotos al Facebook, hasta que se decidió a hacerse un vestido”.

La parte más compleja del plan fue el día de la boda. Llegaron a la Iglesia con una pareja de amigos. Todos los demás habían estacionado el auto en la calle paralela, para dejarle espacio libre a su auto. “Dejé el auto en la puerta. Mi amiga nos dijo que camináramos más rápido porque ella y mi mujer iban más despacio por el vestido”. Así, Gustavo llegó antes, saludó a sus amigos y llegó al altar.

Una amiga cantó el Ave María, la emoción y la sorpresa de Mercedes se ven el video. Y la sorpresa sigue. “No pensé que el video iba a tener tanta repercusión, me escribe gente que no nos conoce y me cuenta que ve el video y llora”, cuenta Gustavo, y admite que el sueño del casamiento por iglesia era suyo. Con su mujer están juntos desde hace 30 años y se casaron por civil en enero de 2003. Tienen tres hijos: Gaspar (3), Yanina (10) y Gala (4).

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