Se estima que la pérdida de productividad relacionada con la depresión y la ansiedad, cuestan anualmente a la economía mundial US$ 1 billón

La salud mental en el lugar de trabajo: orientaciones a nivel mundial

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Una gran parte de nuestra vida adulta transcurre en el trabajo. En los últimos años, nuestros entornos laborales se han transformado de un modo que hubiera sido difícil de imaginar hace una generación. Las nuevas tecnologías de la comunicación y el creciente acceso a Internet nos permiten trabajar a distancia y casi a cualquier hora del día o de la noche; la mayor competencia en todo el mundo ha dado lugar a presiones cada vez más fuertes para mejorar la eficiencia en relación con los costos y aumentar la productividad; y hoy en día trasladarse de una organización a otra o incluso de un sector a otro se ha convertido en algo habitual.

No cabe duda de que la transformación de los entornos laborales ofrece nuevas oportunidades para el desarrollo profesional, la ampliación de las redes profesionales y la innovación. Ahora bien, la magnitud y la rapidez de los cambios, junto con un entorno laboral que no tiene en cuenta el bienestar mental de las personas, pueden conducir a problemas de salud física y mental, el uso nocivo del alcohol u otras sustancias, el absentismo y la pérdida de productividad. En efecto, se estima que la pérdida de productividad relacionada con la depresión y la ansiedad, dos de los trastornos mentales más comunes, cuestan anualmente a la economía mundial US$ 1 billón.

Son muchos los factores que influyen en la salud mental de los trabajadores. Entre las cuestiones de organización cabe mencionar las prácticas ineficientes de comunicación y gestión, la participación limitada en la toma de decisiones, los horarios de trabajo prolongados o poco flexibles y la falta de cohesión en los equipos. La intimidación y el acoso psicológicos son causas bien conocidas de estrés relacionado con el trabajo y otros problemas conexos de salud mental. Los entornos laborales en los que hay que tomar decisiones rápidas y vitales, como en el caso del personal de primera intervención en emergencias, también llevan aparejadas dificultades específicas.

Por suerte, hay un progresivo reconocimiento de que el bienestar mental de los trabajadores tiene efectos positivos en los resultados de la organización, así como en la salud, la realización profesional y la calidad de vida del trabajador.

Ya se ha realizado una excelente labor para orientar los esfuerzos en la dirección correcta. El Foro Económico Mundial reunió a expertos del mundo empresarial, académico y del sector de la salud mental de todos los países a fin de elaborar una guía con siete pasos para garantizar la salud mental en las organizaciones, y la organización británica Time to Change está trabajando con más de 800 empleadores para ayudar a cambiar las actitudes con respecto a la salud mental en el lugar de trabajo. Estas son solamente dos de las iniciativas que demuestran la creciente atención que se presta a la importancia de la salud mental en muchos aspectos de la vida.

Ahora bien, se precisan orientaciones a nivel mundial para ayudar a las organizaciones a garantizar que los programas e intervenciones que ponen en marcha se basen en los mejores datos disponibles sobre la salud mental de los trabajadores, orientaciones que las organizaciones pueden utilizar en los países, con independencia del nivel de ingresos del país. Y aquí es donde entra en juego la Organización Mundial de la Salud. En 2019, tenemos previsto comenzar a elaborar unas directrices sobre la salud mental en el lugar de trabajo, en estrecha colaboración con Wellcome Trust, la Organización Internacional del Trabajo y otras organizaciones que ya han adquirido una amplia experiencia en este campo. Las directrices abordarán las medidas necesarias para ayudar a prevenir, tratar y superar los problemas de salud mental. Estoy convencido de que esta nueva iniciativa en pro del bienestar en el lugar de trabajo constituirá otro paso importante hacia la mejora de la salud mental de todas las personas a nivel mundial.