Ese será el titular que muchos rotativos, en muy poco tiempo destacarán digitalmente o por escrito y nos lamentaremos de un camino que no tendrá vuelta a atrás.

Más allá de los pronósticos de Nostradamus, espantosamente certeros, en este caso, es preciso atenernos a la realidad y espero en breves pinceladas ser claro y conciso.

  1. Mientras nos centramos en la guerra de Ucrania, nos olvidamos de Taiwán y las tentativas que China está haciendo.

China y Taiwán mantienen un conflicto similar al que se está produciendo en la frontera de Ucrania y este se remonta a la guerra civil en China continental entre el Gobierno de Kuomintang y los comunistas de Mao Zedong.

En este enfrentamiento territorial, Estados Unidos defiende a Taiwán, como en Europa defiende a Ucrania frente a Rusia. La situación es similar,

Mientras toda la atención internacional se centra en la amenaza de Rusia a Ucrania, China sobrevoló la zona de defensa aérea de Taiwán con 39 aviones militares entre los que había 34 cazas, cuatro aeronaves de inteligencia electrónica y un bombardero.

Pekín no aprueba formalmente la anexión de Crimea por parte de Rusia y Moscú tampoco lo hace a China en sus intenciones de invadir Taiwán. Sin embargo, esta alianza entre países explica el porqué de la postura de Putin en Ucrania, que no parecen importarle las sanciones por tener a China como apoyo para que no le afecten las graves sanciones que prometen los miembros de la OTAN si ejecuta la ocupación.

A pesar de ello Rusia no duda en pedir apoyo militar, asistencia económica y drones para su causa.

  • Recientemente Irán ha atacado un centro estratégico en Israel mientras negocia con el Líbano las reservas de gas, ambos enemigos declarados de Israel.
  • El cambio de rumbo de Venezuela, apenas dos días después de apoyar a Rusia y tras la firma de un Convenio de colaboración con el viceprimer ministro de Rusia Yuri Borísov de 20 acuerdos de cooperación en diferentes sectores.  entablando negociaciones con Biden ha cambiado considerablemente el panel geopolítico actual totalmente y ha supuesto un cambio de fuerzas en este turbulento contexto.

Un movimiento que supondría por parte de Maduro de apropiarse de más de 27.000 millones de créditos de Rusia que no devolvería. ¿Alguien se cree que Putin lo olvidará?

La respuesta ha sido clara y Putin acaparará los billones que numerosos oligarcas venezolanos guardaban en Moscú (23 generales, alcaldes, diputados y ministros).

  • En la madrugada del domingo,13 de marzo, el Ejército ruso ordenó el bombardeo de un campo de entrenamiento militara apenas 25 kilómetros de la frontera con Polonia y a 50 de Lviv, la ‘capital de la retaguardia’ ucraniana, un gesto de provocación a la OTAN. La cercanía casi quirúrgica a la frontera polaca, reforzada con el envío de más de 5.000 tropas extra estadounidenses solo en la última semana, se produce después de que Moscú advirtiera que los convoyes con armas occidentales enviados a Ucrania serían considerados “objetivos legítimos” militares. Punto sumamente sensible que puede ser la chispa de la entrada en el conflicto de la OTAN.

Un conflicto que involucrará a dos bandos totalmente diferenciados. Por un lado, Europa, Estados Unidos, Suiza, Países Escandinavos y por otro Rusia., China, Bielorusia, Corea del Norte, Siria y Eritrea.

Libertad y democracia frente a tiranía, locura y sátrapas

Debemos tener claro, algo ya inevitable, y quizás de las claves, expuestas anteriormente para mostrar que, muy lejos de mi ardiente deseo, que es la PAZ, es una situación que tenemos que asumir desgraciadamente, el conflicto es inevitable.

Estamos en la fase preliminar de la Batalla de las Batallas de la Historia.

Un triste relato que no se podrá perdonar, ni olvidar y que tenemos que estar preparados en Europa y en el mundo y que debemos tomar medidas aquí y en el exterior.

Promovida por unos malnacidos, un genocida como es Vladimir Putin, y no los rusos, también víctimas de su locura y falta de escrúpulos, sátrapa y tirano.

Lo más triste, desolador, es que haya políticos, en España y otros países que estén más preocupados por estrategias y peleas vanas de poder en reconstrucciones políticas y dejen de lado hacerse cargo de la falta de ceremonia con la que ahora obligan a actuar ante la sinrazón y quizás ahora no haya otra alternativa que la que en su día, hoy hace 82 años un gran político como Churchill declaró al mundo entero: “No tengo nada más que ofrecer que sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor”.

Yo defensor a ultranza del AMOR y la PAZ, tengo que reconocer que el mundo tiene la prueba de la más triste y penosa naturaleza de la guerra y nos queda lo peor, meses, quizás años de combate, dolor, muerte, sufrimiento y rechinar de dientes.

¿Entonces cuál puede ser nuestra alternativa? Voy a ser crudo y despiadado, la situación lo requiere lamentablemente.  Asumamos la peor guerra por mar, tierra, aire, tecnológica y económica, de todas las conocidas, por aquellas potencias que defendamos la libertad y que Dios nos de la fuerza para salir victoriosos de la tiranía monstruosa. Esa que nunca será superada en el oscuro y lamentable historial de crímenes contra la humanidad.

Esa será la futura política con la que tendremos que enfrentarnos, en Europa en Asia y en el mundo.

¿Cuál debe ser nuestra aspiración ante esta situación? Sólo una VICTORIA, a cualquier precio por duro, doloroso y desolador que pueda ser el camino, que lo será. Tenedlo por cierto e innegable, pues no habrá supervivencia sin victoria, la libertad será suprimida y no lo podemos tolerar.

No existirá esperanza para las generaciones que sobrevivan ni para que la humanidad pueda avanzar hacia su verdadero objetivo que se llama LIBERTAD, PAZ y SEGURIDAD.

Debemos asumir esta triste tarea, que sólo Dios puede parar, y ojalá lo haga, es lo que deseo con todo mi corazón, con el suficiente ánimo y esperanza si cabe.

No podemos permitir que lo que se ha conseguido se malogre en medio de la humanidad por un puñado de bastardos y quizás sea preciso tener un grito que nos aliente y que sea “Unamos nuestras fuerzas pues sólo juntos podremos salir adelante, si es que tenemos una posibilidad.”

Por José Luis Ortiz Güell