La obesidad es una enfermedad altamente compleja, causada por múltiples factores y de difícil diagnóstico. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año fallecen aproximadamente 2,8 millones de personas como consecuencia del sobrepeso o la obesidad, por lo que reducir los riesgos en el manejo de esta enfermedad se ha convertido en una prioridad para todos los especialistas involucrados en el tratamiento. La Dra. Carmen Patricia Villamil, médico especialista en medicina familiar, presenta a continuación algunos consejos para prevenir y reducir los daños en el proceso de pérdida de peso de un paciente.

En primer lugar, la baja relevancia que se le ha dado al control de la obesidad ha llevado a que el exceso de peso se convierta en un problema de salud pública creciente en el país. Con el fin de contrarrestar esta situación, entidades como la Asociación Colombiana de Endocrinología (ACE) han creado guías de recomendaciones para el manejo de la enfermedad, otorgando herramientas para la comunidad médica que buscan incentivar el abordaje adecuado, estableciendo lazos con las diferentes especialidades que están relacionadas de una u otra manera con esta patología.

Sin embargo, adicional a lo anterior es necesario tener presentes los riesgos que pueden surgir dentro de un proceso de pérdida de peso, ya sea por parte del paciente o del personal médico. En los pacientes, el riesgo principal es el abandono del proceso debido a la frustración que puede generar no encontrar resultados rápidos. Frente a esto la Dra. Villamil afirma que “en muchos casos los pacientes llegan ya ‘derrotados’, principalmente por los múltiples intentos hechos para perder peso sin tener éxito, también puede existir el miedo de afrontar la obesidad como una enfermedad, e incluso puede que no tengan interés en el tema ya que culturalmente no es relevante manejar el exceso de peso”.

Desde el punto de vista del médico existen otros riesgos como el desconocimiento de la obesidad como una enfermedad y/o no tener en cuenta el trabajo multidisciplinario que esta requiere con otros especialistas. En este sentido, la especialista presenta 6 consejos que permiten prevenir malas prácticas en el manejo de la obesidad:

  1. Conocer con claridad la historia médica relacionada con obesidad de cada paciente y sus enfermedades asociadas, por ejemplo, no se puede tratar igual a un paciente que tiene obesidad desde la infancia como a uno que presenta la enfermedad solo en la adultez.
  2. Establecer un objetivo claro para cada paciente, es decir, se debe definir concretamente cuánto peso debe bajar el paciente y en cuánto tiempo.
  3. Evaluar la expectativa del paciente frente a su pérdida de peso en comparación con la alternativa clínica que más lo beneficia.
  4. Explicar abiertamente al paciente que dentro del proceso de pérdida de peso se debe realizar un cambio de estilo de vida en el cual se adopten hábitos saludables, haciendo énfasis en los beneficios por encima de los sacrificios.
  5. Realizar seguimiento constante al paciente para reconocer a tiempo las alertas que evidencian la falta de efectividad del proceso de pérdida de peso.
  6. Recordar que el Índice de Masa Corporal (IMC) no es el único indicador para evaluar el proceso de un paciente. Existen otras formas de comprobar los avances, como el contorno de cintura, el funcionamiento metabólico y el funcionamiento emocional de la persona.