Vivir con una enfermedad pulmonar crónica es una realidad presente en todos los países del mundo. El asma, catalogada como un proceso inflamatorio agudo o crónico que requiere de manejo, está presente en más del 10% de la población colombiana y es la enfermedad crónica más frecuente en los niños.

Aunque el asma es una enfermedad que no tiene cura, la coordinadora de Terapia Respiratoria del Instituto Roosevelt, Gloria Castillo, relaciona seis consejos prácticos e indispensables para afrontar esta patología de manera correcta:

  1. Tener cuidado con factores físicos y ambientales: La contaminación y la variedad del clima son factores que aumentan las cifras del asma. Por ello, es importante evitar los cambios bruscos de temperatura.
  2. Procurar no consumir alimentos rojos: Estos alimentos son liberadores de histamina, un compuesto químico del organismo que es responsable de las reacciones alérgicas y de los procesos inflamatorios del cuerpo. Cuando un niño es confirmado como paciente asmático, el consumo de este tipo de alimentos debe ser reducido.
  3. Evitar contacto con personas con gripe: Las enfermedades respiratorias se transmiten principalmente de una persona a otra al toser o estornudar. Por este motivo, es preciso evitar el contacto físico con personas afectadas por la gripe ya que podrían alterar la condición de asma y empeorar los síntomas.
  4. Usar pasamontañas o tapabocas: es clave que, desde las familias, se creen hábitos de cuidados para prevenir y evitar que el niño termine con una crisis asmática y el uso de estos elementos resulta indispensable, más cuando en el ambiente hay picos de enfermedades respiratorias.
  5. Mantener siempre el lavado de manos: Considerado como el mejor hábito para minimizar el contagio de virus y bacterias.
  6. Impedir la exposición a humos: La exposición al humo del tabaco, incendios forestales, cenizas y a factores alergénicos pueden desencadenar una crisis de asma.

“A menudo, el asma no se diagnostica oportunamente y los pacientes no reciben el tratamiento adecuado desde sus inicios. Para lograr un control eficaz de la enfermedad, es indispensable tener los cuidados nombrados anteriormente y cumplir con las recomendaciones indicadas por el médico de cabecera” concluye la terapeuta Castillo.