Dudo mucho que haya sido el pueblo cartagenero el que se haya decidido por la construcción de Estadio y no de Alcantarillado cuando en el año 1947, según se dice, el entonces Presidente de la República, Mariano Ospina Pérez, lo puso a que escogiera entre lo uno o lo otro. Me he preguntado, ¿y cuándo en Colombia el pueblo ha tenido este poder de decisión? Y la respuesta, es obvia, nunca. Mas bien creo que la tal decisión de construir un escenario deportivo y no alcantarillado pudo haber sido tomada en uno de los tantos Clubes Sociales de la época por parte de los que en ese momento manejaban los hilos de la política y la administración pública de la ciudad; decisión que finalmente conllevó a la construcción del Estadio 11 de noviembre, llamado primeramente “Mariano Ospina Pérez”.

Así como en su momento los habitantes de Tierra Bomba le gritaron al Presidente Samper que después del agua querían “la lú”; así mismo creo que si hoy le preguntaran al pueblo cartagenero y bolivarense si quieren Juegos Nacionales o la solución de sus múltiples problemas, a una sola voz, gritarían…no queremos Juegos Nacionales…queremos solución a nuestros problemas

Creemos que el brevísimo periodo de gobierno, como el de Quinto, no permite ni da tiempo para distraerse en cosas diferentes que a la solución de los prioritarios problemas de la ciudad como la pésima red hospitalaria, el deterioro de la infraestructura y la calidad educativa, los contaminados y estrangulados caños y cuerpos internos de agua, el deficiente sistema masivo de transporte, la averiada malla vial, el pésimo flujo en la movilidad, el putrefacto Mercado de Bazurto y el inconcluso Mercado de Santa Rita, añadidos, entre otros, a las vergonzosas cifras de pobreza, pobreza extrema y a la miseria que padece un buen número de la población cartagenera.

Así mismo, los problemas del departamento de Bolívar, como la solución a las constantes inundaciones y perdidas de cultivos en la región de la Mojana, las intransitables vías que dificultan la salida de la producción agrícola y pecuaria, especialmente en los Montes de María, la falta de docentes en los colegios del departamento, la falta de agua potable y alcantarillado en la mayoría de los municipios; harán de igual manera que el pueblo grite: No queremos Juegos…queremos solución a nuestros problemas.
Quiero ratificarme que no estoy contra la práctica del deporte, de ninguna manera; pero sí contra la celebración de un evento deportivo de las magnitudes de los Juegos Nacionales, porque tanto en Cartagena como en Bolívar, como dicen, “el palo no está para cucharas”

No hay que olvidar que a Cartagena y a Bolívar se le concedió la sede de los Juegos Nacionales del 2019, bajo engaño al Presidente, en razón a que los logros deportivos con que se retó a la delegación de Bolívar en las Justas del 2015 para concedérsela, se dieron con deportistas foráneos y no con oriundos ni formados en este departamento.

Por último, recuerden, gobernantes, que los abusos en el manejo financiero de los Juegos de Montería, en el 2012; y los de Ibagué en el 2015; han llevado a prisión a más de un funcionario en razón al desvío y apropiación personal de recursos destinados para la celebración de los mismos.

Por: Álvaro Morales
alvaro morales 2018