Sincretismo Político – Religioso

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Álvaro Morales
Álvaro Morales

Por Álvaro Morales

Miércoles 24 de agosto de 2016

A la orden del día han estado en Cartagena masivos eventos en los que se ha evidenciado la mezcla de política y religión. Mezcla peligrosa que deja al descubierto no solo la politiquería sino el partidismo y sectarismo en la que de manera desafortunada han caído congregaciones religiosas de la ciudad.

El pasado mes de abril, en las marchas uribistas contra las negociaciones de paz de La Habana, se pudo apreciar de manera pública a un elocuente Pastor Evangélico, y a un buen número de sus incautos seguidores, arengando, micrófono en mano y en tarima, las banderas que promueve el ex presidente opositor del gobierno.

Luego, en mayo de este mismo año, fue el turno para otro Pastor. Este se apropió de la convocatoria religiosa en la Plaza de la Aduana para protestar por la amañada interpretación que grupos religiosos en sincretismo con politiqueros de la ciudad hicieron sobre la decisión de un Juez de la República que en ningún momento prohibió las Oraciones al inicio de las sesiones del Concejo sino que dispuso que las mismas no debían ser de carácter impositivo por correrse el riesgo de violar el fundamental derecho a la libertad de conciencia y pensamiento que tiene toda persona.

No hace muchos días volvieron las llamadas grandes “iglesias cristianas” de la ciudad a mezclarse en las protestas políticas contra las decisiones del Ministerio de Educación. Válidas en principio; pero claramente utilizadas para obtener dividendos politiqueros.

La competencia religiosa es evidente; y politiquería y religión beben en el mismo abrevadero populista.

Por otro lado; últimamente; quienes se hacen llamar “líderes espirituales” de grandes congregaciones religiosas de la ciudad procuran cada día más impactar a la opinión pública con acciones sociales con las que aspiran a mover la sensibilidad del pueblo; las cuales, pueden en verdad, ser como la neblina; se da por un poco de tiempo en la mañana, y luego se desvanece.

Los dividendos de las cosas espirituales no son los mismos que los dividendos de las cosas políticas o públicas.

En estos días, la alharaca por una acción social de iniciativa de uno de estos llamados líderes religiosos, que dice haber logrado desarmar un minúsculo grupo de “jóvenes en riesgo” se ha utilizado para hacer de ella un “maremágnum” de ovaciones y vítores a través de los medios de comunicación. Acción que según la doctrina cristiana, debe guardarse sin alardes.

El Apóstol Pablo invita a que seamos imitadores de Cristo. Y en Cristo predomina la humildad, la sencillez; pero sobre todo, la sensatez.

Cuando dijo Jesús: “Que tu mano derecha no sepa lo que hace tu mano izquierda” nos instruía a que ante toda obra de misericordia debía guardarse silencio; sin ostentaciones.

Y para que recuerden pastores–políticos, o políticos-pastores, en muchos de los casos en que Jesús hizo sanidad, le insistió al beneficiado que a nadie dijeran quien lo había sanado. Principio hoy desechado.


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