Valores como la empatía y la capacidad de ponerse en el lugar del otro son esenciales para superar la situación que atraviesa el mundo en la actualidad, por esta razón, la socialización a temprana edad y el papel que cumplen las instituciones educativas es fundamental en el desarrollo integral de los niños y jóvenes, para que exista un aprendizaje social en ambientes de amistad como las aulas de clase.

De acuerdo con Adriana Molina, rectora del Colegio San Patricio, lo anterior es primordial para vivir en comunidad, así como para potencializar el aprendizaje, que cuando se realiza entre pares, se obtienen mejorar resultados.

Así mismo, la educadora manifiesta que lo beneficios socioemocionales de tener amigos son enormes y son imprescindibles para crecer como adultos sanos. Por eso, fomentar espacios de convivencia en donde se permita a los menores tener la oportunidad de aprender en comunidad es indispensable para que no se generen dificultades a largo plazo.

Es así como el colegio y la educación son ejes principales en este proceso, pues de sus cimientos dependerá la personalidad del niño y su relación con el mundo. Sin embargo, hay que tener en cuenta que no solo desde el colegio se debe motivar a generar lazos de amistad, la familia siempre será el primer contacto para el desarrollo social, al respecto Molina comenta que los pequeños aprenden desde el ejemplo y por eso los padres deben mostrarles sus relaciones con amigos para que los niños aprendan a compartir con los suyos.

En la actual situación, con restricciones para reuniones sociales y con los colegios en proceso de volver a la presencialidad, lo anterior es fundamental ya que “vamos a cumplir un año en el cual los niños han estado conviviendo únicamente con adultos y eso les ha traído ciertas limitaciones en cómo aprender a compartir y a socializar con otros. A pesar de que la virtualidad ha sido una herramienta clave para tener oportunidades de socialización, esta no satisface a plenitud las necesidades tanto socioemocionales como académicas que, si se consiguen con la interacción presencial”, afirma Molina.

Por lo anterior, la educadora señala que compartir entre niños ayuda a que se sientan más seguros de sí mismos, les permite evitar conflictos y en el caso de que ocurran, tendrán las herramientas para resolverlos.

Sin duda, no hay que esperar más tiempo para motivar a los niños a socializar de forma segura, en espacio como el colegio, esto dará como resultado, adultos con una personalidad sana, con capacidades y habilidades que aumentarán su rendimiento tanto intelectual, como emocional.