Expertos alemanes podrán pronto investigar en alta mar sobre los océanos y el clima a bordo de un sofisticado velero, informó una portavoz del Instituto Max Planck de Química en Maguncia, en el oeste del país.

La embarcación de 22 metros de eslora equipada con propulsión híbrida fue entregada por los astilleros Michael Schmidt en el puerto de Greifswald, en el mar Báltico, y será bautizada el 11 de mayo en el Instituto de Investigación Geomar de Kiel, en la capital del estado federado alemán de Schleswig-Holstein.

Con este velero altamente especializado, los científicos planean recoger y analizar pruebas de aire, aguas marinas y plancton libres de contaminación, agregó la portavoz.

El instituto Geomar es el operador del barco que costó 3,5 millones de euros y fue financiado por la Fundación Werner Siemens, de Suiza.

Los científicos quieren investigar en torno a la primera capa de aire sobre la superficie marina y los primeros 1.000 metros de agua de los océanos, en especial las zonas en las que penetra la luz del sol y la zona crepuscular que se encuentra por debajo. En estas profundidades tienen lugar la mayor parte de los procesos químicos y biológicos de degradación y sustitución, explicó la representante del Instituto Max Planck.

El velero cuenta con un casco de fibra de vidrio sintética y un sistema de propulsión híbrida, lo que permite evitar impurezas en las muestras originadas por trazas de metal o emisiones de diésel. Estas condiciones son imprescindibles para medir sin contaminación alguna las partículas más pequeñas de la atmósfera, tales como polvo y gases o trazas de micronutrientes en el agua.

El barco está equipado además con un laboratorio de sala blanca, es decir, un espacio especialmente concebido para lograr niveles mínimos de contaminación.

El velero será bautizado con el nombre del oceanógrafo alemán Eugen Seilbold (1918-2013). El primer viaje de investigación está programado para el invierno (boreal) luego de haber cumplido recorridos de prueba en los próximos meses.

El primer itinerario llevará a los científicos desde el mar del Norte, en el Atlántico Norte, hasta las Islas Canarias y Cabo Verde, frente a las costas de África.

El velero ofrece espacio para entre cuatro y seis científicos así como para una tripulación de dos a cuatro miembros.