La situación del COVID-19 no solo está teniendo un impacto directo en la salud de las personas a nivel mundial, también en el medio ambiente porque voluntarios de la limpieza de playas encontraron tapabocas y guantes desechados en playas de Estados Unidos, Reino Unido y Hong Kong.

De hecho, la organización Ocean Conservancy informó que durante la segunda mitad del 2020 voluntarios de todo el mundo recogieron más de 107.000 piezas del equipo de protección contra el COVID-19.

Por su parte, el grupo ambiental Clean Ocean Action de Nueva Jersey confirmó esta misma información; dando a conocer que, además de los plásticos, colillas de cigarrillos y envoltorios de comida que ensucian la arena cada año, también recolectaron 1.113 tapabocas, así como otros artículos que se usan contra el virus.

“Usado correctamente, el equipo de protección personal salva vidas; si se desecha incorrectamente, se mata la vida marina”, informó Cindy Zipf, directora ejecutiva de la organización.

“La basura de los equipos de protección personal es un resultado grave de la pandemia y es 100% evitable. Usémoslo correctamente y luego desechémoslo adecuadamente en un bote de basura. No es difícil, y es lo menos que podemos hacer por esta maravilla de un planeta en el que todos vivimos”, añadió.

Asimismo, el grupo anunció que el pasado mes de marzo en el 94% de sus eventos de limpieza consiguieron entre la basura desechada en la playa, los tapabocas representaron el 80% de los equipos médicos desechados.