Las 500 millas de Indianápolis fueron interrumpidas por 20 minutos luego de que en la vuelta 55 de las 200 que se corren, se produjera un violento accidente que involucró al neozelandés Scott Dixon, quien salió ileso tras un espectacular vuelo de su vehículo.

Partiendo desde la pole, Dixon estaba en el grupo de cabecera cuando un rival más retrasado, el británico Jay Howard, entró en contacto con la pared exterior de la primera curva y rebotó para golpear el coche de Dixon.

El monoplaza del neozelandés se viró en el aire y volvió a caer violentamente contra las barreras de seguridad.

“Está bien, era imposible evitar a Jay, no tenía otra opción, dado el impacto contra la pared, pero este accidente muestra el progreso que hicimos en seguridad”, dijo Dixon, ganador de la prueba en 2008, a la cadena de televisión ABC.

“Estoy muy decepcionado por el equipo porque realmente tuvimos un gran auto”, explicó.

Un fotógrafo fue también ligeramente herido en el accidente.

En el choque, la malla de la valla de seguridad se rompió, por lo que los organizadores de la carrera dejaron la señal de alerta hasta que fue reparada.

La carrera continuó exactamente tras 18 minutos y 30 segundos de interrupción, pero una bandera amarilla se blandió rápidamente después de otro contacto con la pared, esta vez más ligero, del coche del estadounidense Conor Daly.

En la carrera debuta este año el español Fernando Alonso, doble campeón de la Fórmula 1.