En muchas sociedades, hablar de sexualidad sigue siendo un tabú y más aún cuando se trata de conversar de estos temas con menores de edad. En ocasiones ante la curiosidad de los niños, los mayores prefieren evadir sus inquietudes o desviar la conversación.

Según Liliana Pérez Biecci, psicóloga y orientadora familiar argentina, el gran éxito de la educación sexual que se brinda a los niños, niñas y jóvenes, es que los padres sean los primeros y principales educadores en estos temas.

Estos son algunos consejos para que se anime a hablar de este tema tan importante y necesario en la vida de sus hijos:

Usted es el principal educador de su hijo.

Los padres o tutores de los niños deben tener claro que son los principales educadores de sus hijos, por eso si quieren que los niños aprendan de sexualidad, con el fin de evitar abusos, deben ser ellos quienes rompan el hielo y toquen el tema, aunque sea difícil.

Genere espacios de diálogo.

Los hijos deben participar activamente en los momentos que se hable del tema, de esa manera será mucho más fácil que reflexione y tome en cuenta la información que se le proporciona en dichas charlas. Si no existe esa participación activa, la conversación se convertirá en algo aburrido y sin interés para los menores de edad.

Investigue antes de hablar.

Indagar en libros, páginas oficiales o gubernamentales es necesario para poder brindar información confiable y resolver todas las dudas que los niños puedan tener, de esa manera evitará que lo cojan fuera de base o desconfíen de lo que usted está diciendo.

Toque el tema en el momento indicado.

Estos temas deben hablarse en privado y en espacios tranquilos, de esa manera el niño tendrá la confianza de preguntar abiertamente lo que se le ocurra. Si la conversación se da en un lugar con más gente, el niño no tendrá la confianza de expresar sus dudas.

Saque provecho a las situaciones cotidianas.

El tema de la sexualidad se puede abordar desde situaciones que se presenten en el día a día. Por ejemplo, cuando están viendo una película en la que los personajes se besan. Si aprovecha ese momento reducirá la tensión y el niño entenderá que es algo completamente normal y de lo que se puede hablar.

No se acelere.

Escuche las inquietudes de su hijo, de esa manera sabrá hasta dónde llegar. No tiene que proporcionar información innecesaria o que el niño aún no está preparado para recibir.

No lo juzgue.

Evite exaltarse o regañar a su hijo cuando exprese opiniones diferentes a las que usted tiene. La empatía es muy importante, así como entender que su hijo está en un contexto diferente al suyo.

Use el sentido del humor.

El sentido del humor es un aliado para eliminar la tensión en el momento de hablar de sexualidad con los hijos. Utilícelo como su aliado, pero tenga cuidado de no cruzar el límite pues su hijo puede tomarlo fuera de contexto. Las bromas y prohibiciones hacen más seductoras las cosas.