TLC: pasan cuenta de cobro a Colombia

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El informe de la Agencia de Defensa Jurídica del Estado colombiano, a través de su director Camilo Gómez, no puede ser más preocupante, porque nos lleva a concluir que si todas las pretensiones de las demandas económicas que existen contra Colombia llegaran a concretarse, Colombia sería un Estado fallido desde el punto de vista financiero. Lo grave, que de por sí lo es, no son tanto las pretensiones por cerca de $400 billones por demandas internas, es decir, que se dirimen bajo la justicia colombiana, sino lo que se está jugando el país en los diferentes Tribunales Internacionales. En cuanto a las demandas internas, el periódico El Tiempo precisa que «en contra del Estado colombiano hay 406.358 demandas, con corte al 31 de marzo del 2019, con pretensiones por $385,94 billones, 1,5 veces más que el presupuesto de la Nación ($258,9 billones). Aunque es cierto que el Estado debe responder cuando ha cometido una falta, hay demandas absurdas… como una acción de grupo por desplazamiento forzado que pretende una indemnización de $3.440 billones», no contabilizada.

Pero lo más grave porque no va a depender de la justicia colombiana, además que abre un boquete cuán «agujero negro», son las pretensiones de las multinacionales; según el periódico El Espectador, hay once en etapa arbitral, interpuestas por Grand Colombia Gold Corp., Meritage, Galway Gold Inc., Red Eagle Exploration Ltd., Astrid Benita Carrizosa, Gas Natural Fenosa, América Móvil Claro, Glencore y Prodeco, Eco Oro Minerals, Telefónica, y Hermanos Carrizosa. Hay otras nueve demandas en etapa pre-arbitral interpuestas por: CB&I UK Limited – CBI Delaware, Cerro Matoso S.A., Odebrecht, Internacional Compañía de Financiamiento S.A., Veolia, Foster Wheeler USA Corp., Process Consultans Inc., América Móvil #2, y Glencore. Según el informe periodístico, las pretensiones cuantificadas –porque las más grandes no están determinadas– superan los $46,28 billones de pesos. La sola defensa del Estado colombiano vale en promedio 2,5 millones de dólares por cada caso. De hecho, el Plan de Desarrollo incluyó que estos montos se reconozcan como deuda pública y la Nación emitirá TES para cubrirlas. De acuerdo con el director Gómez, el Tribunal Internacional que lleva el caso de Glencore anunció que en las próximas semanas se conocerá la decisión en la que están en juego 700 millones de dólares.

Como se advirtió cuando se estaban negociando los Tratados de Libre Comercio, especialmente con Estados Unidos y Unión Europea, las concesiones otorgadas por Colombia harían que las multinacionales no llegaran con científicos, técnicos y profesionales que nos transfirieran desarrollo y generaran empleo, sino con un ejército de abogados, revisando todo tipo de cláusula leonina contra la Nación que les diera una oportunidad de demanda; porque los TLC no se rigen por la justicia colombiana sino por los Tribunales Internacionales, en una especie de enclave colonial en el cual le imponen a nuestro país todas las condiciones. Lo irónico del tema es que los mismos que nos engraparon en los TLC, que han trabajado para las multinacionales y gozan del respaldo de los ejecutores de la globalización, son los principales defensores de la Nación, en una especie de ¡»ratas cuidando el queso»!

Por: José Arlex Arias Arias
Comunicador Social – Periodista
José Arlex Arias Arias