El problema de la contaminación del ambiente por basura electrónica es un hecho que afecta al mundo entero.

En 2018, se espera que a nivel global, haya alrededor de 50 millones de toneladas de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), según el informe realizado por el Instituto para el estudio avanzado de la sostenibilidad de la Universidad de las Naciones Unidas. Y de estas, tan solo el 16% son gestionadas formalmente por sistemas de recolección y reciclaje de los desechos electrónicos.

Ya en Colombia la situación no es menos alarmante pues los últimos datos arrojados por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, al año en el país se producen aproximadamente 130.000 toneladas de basura electrónica. Pero ¿si existe la suficiente información para que empresas y personas sepan cómo reciclar este tipo de residuos?.

“La denominada basura electrónica es uno de los desechos más contaminantes y peligrosos para la salud de las personas y del ambiente, ya que los componentes (mercurio, plomo, cadmio, entre otros) que se alojan en el interior de computadores, impresoras, teclados y otros periféricos… son sustancias que si se manipulan sin los cuidados necesarios pueden generar daños a mediano y largo plazo, contaminando el agua o participando en la formación de gases de efecto invernadero” afirma Édgar Erazo, director ejecutivo de la Corporación EcoCómputo