Trabajar parejo en la casa mejora la calidad del sexo

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Ver una pila de platos sucios en el fregadero de la cocina no es precisamente un símbolo de erotismo. Lavar la ropa, el baño o recoger esos calcetines apestosos que se quedaron tirados anoche en un frenesí de pasión con tu pareja, tampoco es lo que uno se imagina para ponerse cariñoso y recibir un poco de amor.

Pero si ésas son tus pretensiones y crees que conseguirás anotar en la cancha oficial al llevarle chocolates, flores o llevarlo a cenar a un restaurante, estás muy equivocado/a.

Éntrale, no le saques

Un informe presentado por la legisladora británica, Jo Swinson, revela que cuando el trabajo del hogar se reparte equitativamente, la vida sexual de las parejas mejora considerablemente.

Quizá a muchas personas esto les parecería obvio, pues si esto sucediera, no habría mujeres (u hombres, que también los hay) que se partan el lomo velando por el orden y la limpieza del hogar, mientras que su pareja yace plácidamente en el sofá viendo una película en Netflix. Hecho que podría ser motivo de alguno que otro vaso vuele por los aires.

Lo que Swinson afirma es que, regularmente, las mujeres son quienes asumen la responsabilidad del cuidado del hogar lo cual desemboca en insatisfacción y pocas ganas de ponerle por las noches (o las mañanas, las tardes…).

En cambio, los hombres que aseguraron jalar parejo con sus chicas en las tareas domésticas dijeron que tenían sexo mucho más frecuente que aquellos talegas que dijeron no levantar ni siquiera su plato. Es más, no sólo están más contentotes, sino que esa felicidad permea en el resto de los integrantes de la familia. Y cómo no, ¿quién no amanece de buenas tras darle alegría al cuerpo, Macarena?

Swinson propone trabajar para eliminar los estereotipos de género que tanto afectan a la sociedad y a la cultura. De hecho, el informe también señala que esta participación activa del hombre en el hogar los libera de la presión de mostrarse fuertes todo el tiempo y de aguantarse las lágrimas, ‘como los machos’. Es decir, se convierte en un desafío al sexismo y se vuelven más originales.

La contraparte

Como siempre, ya salió el chistoso que puso la mosca en la sopa. Según un estudio publicado en la revista estadounidense de Sociología, los hombres que se dedican a las tareas del hogar tienen menos relaciones sexuales con su esposa.

La encuesta realizada a 7,002 hombres revela que esto no sucede cuando se dedican a arreglar su coche o el jardín.

Según Sabino Kornrich, investigador del Instituto Juan March de Madrid, quien dirigió el estudio en coordinación con las sociólogas Julie Brines y Katrina Leupp, de la Universidad de Washington, existe un escenario sexual definido para cada género y que por ello hay que actuar en consecuencia.

Aunque al final, los investigadores concluyeron que rechazar participar en las tareas domésticas genera conflictos e insatisfacción en las parejas.

Oh pues, ¿y ustedes de qué lado están?

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