En la tercera edad uno de los temas que más interesa es el cuidado de la salud, sobre todo, porque con el avance de los años varias funciones del cuerpo disminuyen, entre ellas la absorción de nutrientes. Este déficit es un problema común de la población mayor para quienes la toma de suplementos nutricionales que contrarresten la disminución y retención natural de vitaminas, minerales y demás sustancias que necesita el cuerpo para continuar funcionando, es una opción primordial para mantener un buen estado de salud.

“Los suplementos nutricionales son diseñados, como su palabra lo indica, para suplir y contrarrestar necesidades nutricionales específicas que se pueden presentar. Complementan con vitaminas y minerales la dieta, contribuyendo a que el cuerpo se mantenga sano y en equilibrio”, explica Juan Mauricio Ortega, gerente de la Unidad de Nutrición y Salud de BASF para Colombia, Ecuador y Venezuela.

El experto explica cuáles son esos tres suplementos, que resultan muy benéficos para la salud, sobre todo, en esta etapa de la vida:

Fitoesteroles.

Se trata de sustancias de origen vegetal, cuya estructura es muy similar a la del colesterol del cuerpo humano, por eso su complemento en la dieta es de vital importancia. Dichos compuestos, que se encuentran en alimentos como las verduras, los frutos secos, las legumbres, los aceites vegetales, los cereales, entre otros, tienen como función reducir la cantidad de colesterol LDL en la sangre y ayudar a que el cuerpo metabolice los lípidos de una manera diferente.

Según Ortega, “la evidencia científica ha demostrado que los suplementos de fitoesteroles dietéticos pueden beneficiar particularmente a las personas con un colesterol elevado en la sangre o con enfermedades cardiovasculares. Los beneficios se extienden al mantenimiento de triglicéridos sanos, el tratamiento para el hígado graso y mejorías de otros problemas de salud”. Con una dosis de dos a tres gramos de fitoesteroles por día, se asegura la disminución del colesterol LDL entre un 7 y 12.5 % en aproximación.

Vitamina D.

Obtener vitamina D a través de nuestra dieta no es fácil, es un elemento que no se encuentra en tantos alimentos. Por eso, muchos adultos mayores presentan déficit de este nutriente, cuyo beneficio principal tiene que ver con la protección de los huesos y el fortalecimiento de los músculos. A las mujeres que entran en la menopausia se les recomienda suplementos nutricionales que contenga esta vitamina para evitar una pérdida de masa ósea dada por la disminución de estrógenos.

Omega 3.

Este nutriente tiene una importante actuación en la prevención de enfermedades cardiovasculares, ya que ayuda a regular la presión arterial y la frecuencia cardiaca, además de prevenir arteriosclerosis e infarto del miocardio. También, presenta un impacto positivo sobre los síndromes metabólicos y la diabetes tipo 2. “Los dos omega 3 más relevantes para la salud, DHA y EPA, se encuentran naturalmente en las especies marinas, no son producidos por el cuerpo humano. Para alcanzar la cantidad adecuada, se debe ingerir diariamente alrededor de 50 gramos de salmón crudo o 17 huevos grandes, pudiendo también ser consumidos por medio de alimentos enriquecidos o suplementos”, explica el experto.

Como dato adicional, se recomienda tomar suplementos nutricionales cuando aparezca un problema de salud, alguna alergia o intolerancia a algún alimento en específico que haga necesario el suplemento, pues a través de la dieta no ha sido suficiente la absorción de nutrientes; cuando a causa de un tratamiento farmacológico se hace necesario el suplemento para evitar los efectos secundarios o cuando el médico, según la condición de cada persona, lo indique. La ventaja es que existe en el mercado amplia variedad de suplementos que ayudan a que los alimentos sean funcionales y contengan componentes que ejercen efectos beneficiosos para la salud que van más allá de la nutrición.