La coalición internacional liderada por Estados Unidos lanzó la madrugada de este domingo 27 de octubre un ataque a gran escala contra el norte de la provincia de Idlib, en el noroeste de Siria en el que fue abatido el máximo líder del Estado Islámico, Abu Bakr al Baghdadi y ocho de sus hombres de confianza.

Dicha operación fue confirmada por el Observatorio Sirio de Derechos Humanos y el presidente Donald Trump que indicó que otros extremistas de organizaciones vinculadas con Al Qaeda también murieron en el lugar.

Un escuadrón de ocho helicópteros pertenecientes a la coalición llevaron a cabo una acción que duró unos 120 minutos contra posiciones de Hurras al Din (guardianes de la Religión), grupo vinculado a Al Qaeda, y del EI, según la ONG, cuya sede se encuentra en el Reino Unido pero que cuenta con una amplia red de observadores en el terreno.

El área atacada ha sido en la aldea de Barisha, al norte de la ciudad de Idlib y muy cercana a la frontera con Turquía.

Los yihadistas, según el Observatorio, respondieron al ataque de la coalición, que ha dejado nueve personas muertas, un número que podría aumentar debido al número de heridos graves, que la ONG no precisó.

Hasta el momento, la coalición internacional no ha reaccionado ante esta información. Aunque el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, publicó hace unas horas en su cuenta de Twitter que “algo muy grande acaba de ocurrir“.

Se trata de una rara acción por parte de los estadounidenses contra esa región, ya que la coalición internacional ha centrado su operación en eliminar a los yihadistas del Estado Islámico en el este y noreste de Siria.

Asimismo, coincide con el regreso de las unidades de EEUU al este de Siria a proteger los oleoductos para que no sean arrebatados de nuevo por el EI y después de que Trump anunciase la retiradas de sus tropas del noreste de Siria, en la que era socio de las milicias kurdosirias.