Como Secretario de las Colonias, Edward Smith-Stanley propuso el 14 de mayo de 1833 un plan para la abolición de la esclavitud en todo el terriorio del Imperio británico. Como antecedente de esta propuesta, el 25 de Marzo de 1807 la corona había aprobado un acta en la que se prohibió el comercio de esclavos, aunque resultó completamente insuficiente para las aspiraciones de los grupos abolicionistas y, por supuesto, de los esclavos.

Con el correr del tiempo muchas voces se fueron uniendo al movimiento y en 1823 se fundó en Londres la Sociedad Anti-esclavista conformada por diversos intelectuales que habían hecho de la abolición una meta política.

Las manifestaciones de esta sociedad y de otros simpatizantes de la causa cobraron fuerza en el Parlamento tras los terribles sucesos de la Guerra Bautista o Rebelión de Navidad (1831), en la que se movilizaron más de 60.000 esclavos en Jamaica.

Smith-Stanley organizó todo un proyecto que permitió la supresión de la esclavitud en un periodo de 5 años en todas las colonias inglesas. La propuesta se convirtió oficialmente en ley con el Acta de abolición de la esclavitud que fue firmada el 28 de agosto de 1833.