El 24 Septiembre 1869 se produce el Viernes Negro en Estados Unidos. Desde hace unos años, vinculamos el “Viernes Negro” (Black Friday), con grandes descuentos en los comercios.

Pero el Viernes Negro del que nos referimos no tiene nada que ver con esto. Y sus acontecimientos distan mucho de lo que hoy conocemos como Black Friday.

Estados Unidos acababa de padecer su Guerra Civil y estaba en pleno periodo de reconstrucción. El gobierno, presidido por Ulysses S. Grant, emitió deuda pública para intentar ayudar en la reconstrucción. Esta deuda pública no estaba respaldada por oro.

Como siempre ha sucedido en la Historia, en las desgracias aparecen los especuladores, y esta vez no iba a ser la excepción. Jay Gould y James Fisk tramaron un plan, y convencieron a Abel Corbin para que les ayudase. Éste era cuñado del Presidente de Estados Unidos. Corbin, a su vez, consiguió para Daniel Butterfield, hombre de confianza, el cargo de ayudante del Tesorero. El plan era convencer a Grant que la venta de oro por parte del gobierno no era una buena idea para reflotar el país.

A su vez, durante los meses de verano Gould y Fisk comenzaron a comprar y amasar grandes cantidades de oro. Esto comenzó a hacer que el precio del oro creciese, alcanzando un 33% más de valor, que antes de comenzar a especular. Cuando el presidente Grant se dio cuenta, el gobierno llenó de oro el mercado.

Inmediatamente, el valor del metal precioso comenzó a desplomarse, lo que provocó un caos en Wall Street. Fisk y Gould, salieron indemnes de la situación y Corbin se arruinó. Para el presidente Grant las cosas tampoco fueron bien, se sospechó que él pudiera estar implicado en la trama. Se abrió una investigación y su presidencia ha pasado a la historia como “Era del robo de bienes”.