El fonógrafo fue la invención favorita de Edison. Inventó la “maquina que habla” por accidente mientras trabajaba en telegrafía y telefonía.

Pero el fonógrafo no salió a la venta sino hasta 10 años después. Fue el fonógrafo de “tinfoil”.

Luego trabajó en una maquina para grabar mensajes telegráficos automáticamente.

El fonógrafo fue el primer aparato capaz de grabar y reproducir sonido. Thomas Alva Edison mostró el dispositivo por primera vez el 29 de noviembre de 1877 y lo patentó el 19 de febrero de 1878.

El fonógrafo utiliza un sistema de grabación mecánica analógica en el cual las ondas sonoras son transformadas en vibraciones mecánicas mediante un transductor acústico-mecánico. Estas vibraciones mueven un estilete que labra un surco helicoidal sobre un cilindro de fonógrafo. Para reproducir el sonido se invierte el proceso.

Al principio se utilizaron cilindros de cartón recubiertos de estaño, más tarde de cartón parafinado y, finalmente, de cera sólida. El cilindro de cera, de mayor calidad y durabilidad, se comercializó desde 1889, un año después de que apareciera el gramófono.

El 2 de diciembre de 1889 un representante de la casa Edison, Theo Wangeman, grabó una interpretación del celebérrimo compositor Johannes Brahms. Se trataba de un segmento de las Danzas Húngaras en una versión para piano solo. Esta grabación áun se conserva, pero su calidad es pésima.