El 5 de noviembre de 1891 el decreto nacional número 1000 permitió la creación de la Policía Nacional de Colombia. Con la ayuda del comisario francés Juan María Marcelino Gilibert se eliminaron los pequeños servicios policiales departamentales, municipales y los “serenos”.

Juan María Marcelino Gilibert
Juan María Marcelino Gilibert

Previo a la organización de la policía que Gilibert había determinado, la ley 90 de 1888, establecía que el cuerpo policial estaría conformado por 300 gendarmes de libre nombramiento, remoción y dependencia del Ministerio de Gobierno. Dicha ley fue derogada por el entonces presidente, Carlos Holguín, para permitir así la contratación del comisario francés.

Uno de los momentos más controvertidos del cuerpo policial fue su participación durante el mes de abril del año 1948 en la revuelta popular que terminó con pérdidas materiales y humanas significativas. A partir de este hecho se decretó la liquidación de la policía y la sustitución de sus funciones por las fuerzas militares.

La policía fue fundada de nuevo en 1950 por el Gobierno de Laureano Gómez bajo el mando del Ejército Nacional y pasó de ser considerada como la “cuarta fuerza armada”, en los gobiernos militares del país sudamericano, a funcionar como órgano auxiliar del sistema judicial.

De sus años como fuerza militar conserva, hasta la fecha, los grados de mando. Su autoridad máxima es el presidente de la República, seguido del ministro de la Defensa Nacional y el director general de la Policía Nacional, cargo que ocupa actualmente el mayor general Jorge Harnando Nieto.

Ha permanecido supeditada al Ministerio de la Defensa Nacional desde 1960. Sin embargo recobra la naturaleza civil de su génesis en la constitución de 1991 que la define como “cuerpo armado permanente de naturaleza civil”.

Hoy en día sus unidades se dividen, según su capacidad territorial, en regiones, departamentos, policía metropolitana, distrito, estación, subestación, comando de acción inmediata (CAI) y puesto policial.

Además de su función civil, la policía nacional colombiana enfrenta grupos delictivos transnacionales organizados, terroristas, narcotraficantes y grupos de paramilitares ligados a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejercito de Liberación Nacional (ELN) que operan en el país.