Jorge Antonio Chávez Dartnell nació el 3 de junio de 1887 fue un aviador peruano.

El 23 de septiembre de 1910 alcanzó la fama mundial en su monoplano Blériot XI al lograr cruzar los Alpes desde Suiza hasta Italia donde un fuerte viento rompió las alas de su frágil monoplano y cayó en picada de 20 metros de altura.

Chávez decidió emprender el primer vuelo que lograría cruzar los Alpes, en respuesta a un ofrecimiento de USD$ 20.000 por parte de un aeroclub de Italia para el primer aviador que regresara vivo de un vuelo de tal envergadura.​ Hubo tres concursantes, uno de los cuales —de nacionalidad italiana— fue eliminado por no presentarse a tiempo; el otro, un estadounidense, debió retirarse tras dos intentos fallidos. Luego de varios retrasos debido al mal tiempo en la zona, despegó de Ried-Brig, Suiza el 23 de setiembre de 1910, pasando por el Puerto del Simplon.

Bleriot IX
Un avión Blériot

Antes de partir dijo: “Whatever happens, I shall be found on the other side of the Alps (Pase lo que pase, me encontrarán al otro lado de los Alpes)”. 51 minutos después llegó a su destino final, la ciudad de Domodossola, Italia, logrando la hazaña, pero un fuerte viento rompió las alas de su frágil monoplano y cayó en picado desde veinte metros de altura.

Se descubrió poco después que una pieza de unión entre el fuselaje y un ala presentaba señales de una rotura anterior y había sido reparada de forma defectuosa con clavos.

Herido, Chávez fue conducido al hospital local, mientras recibía mensajes de felicitación por su hazaña de personalidades como el rey de Italia y el presidente de Francia.

No perdió la conciencia ni tuvo lesiones internas, solamente fracturas en las piernas y algunas contusiones en el rostro, sin embargo tuvo una larga agonía, antes de morir cuatro días después, debido a un shock traumático y hemorrágico causado por una fuerte caída a baja altura; era insuficiente su sangre circulante al desangrarse por las fracturas de las piernas.

Dado el nivel de la medicina de entonces no era posible efectuarle una transfusión que hubiera sido salvadora. Solo le suministraron purgantes y se le hizo beber café y un poco de champán.

Durante su agonía pronunció, según Luigi Barzini, frases entrecortadas como: «la altitud, la altitud», «el motor, el motor», «quiero levantarme».

Parece que sus últimas palabras fueron: «No, no, yo no me muero», pero la versión de Juan Bielovucic ha sido la más difundida: «¡Arriba… más arriba todavía!».

El poeta italiano Giovanni Pascoli concluyó una elegía en su nombre de esta manera: «Cae con su gran alma sola siempre subiendo. ¡Ahora sí, él vuela!».

Se considera el máximo héroe de la aviación civil peruana y el principal aeropuerto peruano lleva su nombre: Aeropuerto Internacional Jorge Chávez ubicado en El Callao, provincia vecina de Lima.

En septiembre de 1957 un avión militar francés repatrió los restos mortales del aviador Jorge Chávez Dartnell a Lima desde Francia para ser depositados en un mausoleo construido especialmente para él en la Base Aérea de Las Palmas, Lima.