El 23 de octubre por fuerza se lo tenemos que dedicar a los aviones, porque el 23 de octubre de 1911 se hizo el primer uso bélico de un aeroplano.

Un piloto italiano partió de Libia para observar las líneas del ejército turco durante la Guerra Ítalo-Turca.

Con la aparición de los primeros aviones tripulados tras la demostración de los hermanos Wright, el específico escrito de La Haya se quedaba cojo, aunque en un principio fueron pocos los que pensaron en la viabilidad de usar las nuevas aeronaves para lanzar bombas. Aún así, desde el primer momento se utilizaron para reconocer zonas enemigas como ya había hecho Napoleón varias décadas antes.

Unos días después, otro piloto italiano, Giulio Gavotti, fue el primero en barajar la posibilidad de utilizar estos aviones de reconocimiento para algo más.

El 1 de Noviembre de 1911, durante la guerra entre Italia y Turquía en el norte de África, Gavotti tomó cuatro granadas de dos kilos y medio para su vuelo en el avión de reconocimiento. Al pasar sobre un campamento enemigo, mientras seguía con una mano en los mandos del avión, con la otra consiguió lanzar dos de las granadas y hacerlas explotar.

Y otro 23 de octubre pero de 1929 se hizo el primer servicio aéreo transcontinental entre Nueva York y Los Ángeles.