El 7 de Diciembre de 1941, cuando la Segunda Guerra Mundial ya había comenzado hace unos años, Estados Unidos sufrió uno de los peores ataques de su historia; recibido por su competidor en el Pacifico, Japón. En el que la sorpresa jugó un papel vital.

El antecedente de este brutal ataque que conmocionó al pueblo estadounidense, se centran en una serie de bloqueos económicos de EE.UU a Japón en años anteriores. Es por ello que Japón decidió atacar en la base naval de Pearl Harbor, en Hawai, tras el comienzo de la guerra y aliada con el EJE.

Fue un ataque planeado por el almirante Yamamoto, con 6 portaaviones y más de 400 aviones entre ellos cazas, bombarderos y torpederos. Además de otra serie de barcos de combate como acorazados y minisubmarinos. El objetivo era dejar fuera de juego a la armada estadounidense del pacifico en dos oleadas, que consiguieron muchas bajas entre soldados y material bélico.

Pero sin duda alguna el objetivo más importante no conseguido por la armada imperial japonesa, fue el no haber descubierto el emplazamiento de los portaaviones estadounidenses que se encontraban de maniobras (luego lo pagaran en Midway).

En la primera oleada los japoneses atacaron barcos y aeronaves de la base, los soldados estadounidenses no estaban preparados y se despertaron con el ruido de las bombas y disparos; fue cuando se emitió el famoso comunicado de “ataque aéreo sobre Pearl Harbor, esto no es un ejercicio”.

En la segunda oleada los aviones japoneses siguieron atacando barcos y aviones, aunque en la primera ya habían dejado muy dañado el complejo. Se intento hacer una tercera oleada pero no se llevó acabo.

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Imagen de Roosevelt firmando la declaración de guerra a Japón el 8 de diciembre de 1941

Tras el ataque las bajas en la parte estadounidenses habían sido muy numerosas, con una gran pérdida de aviones y barcos. De todos modos se logró derribar a un pequeño porcentaje de aviones japoneses.

Finalmente, al día siguiente, el presidente Roosevelt firmó la declaración de guerra a Japón , entrando así en el conflicto de la 2ª Guerra Mundial. Italia y Alemania también declararon la guerra a Estados Unidos.

El apoyo interno en Norteamérica a la no intervención en el conflicto mundial, que había sido fuerte,​ desapareció, mientras que la asistencia clandestina al Reino Unido fue reemplazada por una alianza plena. La Alemania nazi y la Italia fascista declararon la guerra a Estados Unidos el 11 de diciembre, en respuesta a las operaciones puestas en marcha en contra de la potencia asiática del Eje.

La inexistencia de una declaración formal por parte nipona mientras se llevaban a cabo negociaciones que parecían prosperar, llevó al presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt a calificar al 7 de diciembre de 1941 como “una fecha que vivirá en la infamia”.

Debido a que esta ofensiva se llevó a cabo sin una declaración de guerra previa y sin ningún aviso explícito, el ataque a Pearl Harbor fue juzgado en los Juicios de Tokio como un crimen de guerra.

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