El 21 de octubre de 1971 fue un día especial para la literatura criolla y, en especial, para Pablo Neruda. Es que el reconocido poeta chileno ganaba el Premio Nobel de Literatura.

Hace 47 años, la Academia en Suecia, sede de entrega de los famosos Premio Nobel y los que reconocen a diversas figuras destacadas por sus aportes intelectuales en cada una de sus disciplinas, elegía a Pablo Neruda en el ámbito literario.

La Academia Sueca consideró candidato al Premio Nobel de Literatura a Neruda ya en 1963, cuando fue parte de una lista junto con el británico-estadounidense W. H. Auden, el irlandés Samuel Beckett, el japonés Yukio Mishima, el danés Aksel Sandemose y el griego Giorgos Seferis. Luego, formó la terna final junto con Auden y Seferis, a quien finalmente le fue concedido.

Ocho años después, el 21 de octubre de 1971, Neruda fue galardonado finalmente con el Nobel y viajó a Estocolmo, Suecia, a recibirlo el 10 de diciembre. En sus memorias, el poeta recordó “el anciano monarca nos daba la mano a cada uno; nos entregaba el diploma, la medalla y el cheque… Se dice (o se lo dijeron a Matilde para impresionarla) que el rey estuvo más tiempo conmigo que con los otros laureados, que me apretó la mano con evidente simpatía. Tal vez haya sido una reminiscencia de la antigua gentileza palaciega hacia los juglares”.

Obras como “Residencia en la tierra”, “Veinte poemas de amor y una canción desesperada” y “Crepusculario”, entre otras, forman parte de su trayectoria y las cuales lo llevaron a merecer el reconocimiento.

Neruda fue considerado como “el más grande poeta del siglo XX en cualquier idioma”, de acuerdo a Gabriel García Márquez.

Su verdadero nombre era Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto y nació en Parral el 12 de julio de 1904. Murió en Santiago el 23 de septiembre de 1973.

Además de su influyente labor literaria, Pablo Neruda fue senador de la República, militante del Partido Comunista -integraba el Comité Central y diplomático-, embajador en Francia y hasta precandidato a la presidencia.

Dentro de las constantes formar de recordar su figura, este 2015, el destacado director de cine Pablo Larraín (“No”, “El club”) filmó una película basada en sus años de clandestinidad, la cual protagonizan Luis Gnecco y Gael García Bernal. El proyecto verá la luz en 2016.