En 1968 se proyectó la misión Viking a Marte. Las dos sondas gemelas 1 y 2 se dividían cada una en un orbitador y un aterrizador. Este último descendería a la superficie marciana para realizar varios experimentos entre los que destacaban tres experimentos biológicos (inicialmente eran cuatro, pero fueron reducidos a tres). La ventana de lanzamiento elegida fue la de 1973, pero un recorte presupuestario impidió su lanzamiento, que se pospuso hasta 1975.

El nombre inicial de la misión era Voyager (viajero) pero se creyó que era mejor reservarlo a las sondas que surcarían algunos años después el Sistema Solarexterior. Se eligió el nombre Viking (vikingo) en recuerdo de Leif Erikson que llegó hacia el año 1000 a las costas canadienses.

El proyecto fue muy caro y en unos tiempos en los que el presupuesto de la NASA era más amplio debido al Programa Apollo. Costó 3.500 millones de dólares de los antiguos, involucrando a 10.000 personas.

El cohete elegido para los lanzamientos fue inicialmente el Saturno I, pero la NASA decidió entonces que no había suficientes misiones para la línea de producción de este cohete. La segunda opción el enorme Saturno V resultaba muy caro y además su capacidad de enviar a Marte una carga de pago era de algo más de 30 toneladas, bastante más de lo que necesitaba la misión y fue rechazado por el congreso en 1967.

A pesar de la guerra de Vietnam todavía coleando y el programa Apollo absorbiendo gran cantidad de recursos, el tremendo éxito del Mariner 9 abría grandes expectativas para la exploración. El programa rebautizado como Viking consiguió fondos suficientes y se eligió la ventana de lanzamiento de 1975. Es cierto que algo tuvo que ver en la financiación del proyecto la rivalidad de las dos superpotencias en conseguir un aterrizaje en Marte con éxito. Los soviéticos estaban desesperados en conseguirlo, lo intentaron en 1971, 1973 y 1975 con sonoros fracasos, por lo que se abría ahora la carrera por Marte.

En el terreno puramente técnico se escogió un módulo de descenso de tres patas parecido al módulo lunar, existían algunas razones que aprobaban esta decisión pero se confió en un diseño probado. Los costes se dispararon al aumentar hasta un 16% la inflación por la crisis del petróleo y un 25% en el sector aeroespacial. Se desarrolló un nueva configuración del vector Titán 3-Centaur, un lanzador potente dado el considerable peso de los vehículos, unos 3.400 kg cada uno entre orbitador y aterrizador.

Otro de los problema fue incluir en un exiguo espacio de 1 pie cúbico (unos 28 litros de volumen) los experimentos biológicos, que fueron encargados a la empresa TRW, que finalmente resolvió este reto tecnológico, altamente complejo, no sin antes cuadruplicar el coste inicialmente presupuestado. El 20 de agosto y el 9 de septiembre de 1975 el Viking I y el Viking II fueron lanzados con éxito.

El Viking 2 Lander aterizó en Marte el 3 de septiembre de 1976 a las 22:37:50 UTC (Tiempo universal coordinado).

Los cuatro experimentos biológicos fueron reducidos a tres, en detrimento del centrado en la dispersión de la luz. Los tres experimentos restantes se adecuaron a lo que se creía se podía encontrar como “vida”. Descubrimientos posteriores en nuestro planeta han revisado los resultados que se obtendrían después. La misión Viking se dio por concluida en 1983. Los orbiters captaron 47.000 fotografías y los lander un total de 1.400.