Dueña de una brillante y poderosa voz que la condujo a lo más alto de su carrera, Whitney Houston cantó por última vez el 9 de febrero de 2012. Transcurría la fiesta previa a la entrega de los Grammy, en Los Ángeles, cuando subió al escenario junto con Kelly Price a interpretar el tema Jesús me ama. Como si aquello fuera una premonición, dos días después la encontraron muerta en la tina de baño de su habitación en un hotel, dejando, sin embargo, una huella profunda en el mundo de la música y la actuación.

Conocida popularmente como La voz, Whitney era, entonces, la versión femenina de Frank Sinatra, apodado La voz por la majestuosidad de su canto. El diario The New York Times escribió de ella que había revitalizado el gospel, el soul y el pop, y había una gran verdad en ello, como quedó demostrado por la gran cantidad de premios que acumuló en reconocimiento a su calidad artística, su esfuerzo y su trabajo. El libro de Records Guinness la mantiene en sus listas como la estrella más premiada de todos los tiempos con 415 galardones.

Whitney Elizabeth Houston habría cumplido hoy 55 años de edad, pero el destino le deparó un temprano final en circunstancias trágicas a los 48 años de vida, aunque su legado ahí queda y la conserva “viva” en el corazón de sus millones de admiradores en el planeta.

Nacida el 9 de agosto de 1963 en Newark, Nueva Jersey, la música y el canto la rodearon desde el primer momento, pues sus primas Dionne y Dee Dee Warwick ya engalanaban los escenarios, lo mismo que su madre, Cissy Houston.

Como ha ocurrido con otros muchos cantantes de color, la pequeña comenzó a cantar en el coro de gospel de la iglesia bautista local y, posteriormente, acompañó a su madre en conciertos, así como en su disco Think it over, para después, más crecidita, integrarse a los coros de figuras como Low Rals y Jermaine Jackson. También incursionó en plan de modelo hasta que en 1982 grabó por primera vez como cantante con el grupo Jazz-Funk Material.

Fue Clive Davis, propietario de Arista Records quien la descubrió actuando con mamá Cissy en un club neoyorkino y le extendió su primer contrato de grabación. De ahí en adelante Whitney Houston realizó una deslumbrante trayectoria que la llevó a participar en el cine al tiempo que se convertía en una gran vendedora de discos, conquistando los primeros lugares en las más importantes listas de popularidad.

Tan sólo en marzo de 1986 su álbum Whitney Houston facturó 28 millones de unidades vendidas en Estados Unidos y, en ese mismo año, alcanzó la cifra de siete números uno consecutivos en las listas de mercado, superando la marca de seis nada menos que de los Beatles y los Bee Gees.

Otro hecho insólito en su vida discográfica sucedió en 1991. Whitney cantó el Himno Nacional de su país durante el Super Bowl XXV celebrado en Tampa, Florida, y su éxito fue tal que hubo necesidad de realizar una grabación comercial, alcanzando disco de platino.

En el cine

Además de El guardaespaldas, la también actriz participó en Waiting to exhale (Esperando un respiro) y The preacher’s wife (La esposa del predicador) entre una decena de películas, algunas producidas por ella misma, así como programas de televisión y comerciales de diversos productos como Sanyo y Coca Cola. Por supuesto, el éxito abarcó la grabación y venta de las bandas sonoras de algunas de sus películas, como fue el caso de El guardaespaldas que encabezó el mega éxito I will always love you, el sencillo más vendido en la historia de la música.

Sin embargo, a la par de su creciente éxito discográfico que circulaba millones de copias en los mercados más importantes, con ventas igualmente millonarias que garantizaban el negocio redondo, el lado oscuro de Whitney Houston apareció en forma de polvo, un polvo blanco que inhalaba y la ingresó en 2004 en un centro de rehabilitación. Al año siguiente se repitió la misma situación y luego de una lucha contra adicciones al fin la estrella de Nueva Jersey pareció recuperarse.

Se hablaba entonces de que había fisuras en su matrimonio con el intérprete de hip hop, Bobby Brown, y que éste la golpeaba; que consumía cocaína y fumaba mariguana, además de beber alcohol de manera extrema. No obstante, en el 2007 ofreció un concierto en Marruecos ante 50 mil personas que la aclamaron fervorosamente.

El fin

El cuerpo de la actriz, compositora y productora fue encontrado inerte en la bañera cerca de las cuatro de la tarde, y aunque hubo intentos de los paramédicos por reanimarla, la estrella estadounidense pereció sumiendo al mundo en la congoja y la incertidumbre.

Whitney Houston había conquistado dos Emmy, seis Grammy, 30 Billboard y 22 American Music entre la gran cantidad de premios que llenaban sus vitrinas.

Un hilillo de sangre escurría de su nariz cuando la hallaron inconsciente en la bañera de su habitación. La autopsia reveló ahogamiento accidental a causa de un fallo cardíaco y consumo de cocaína.