Un estafador viajó cuatro años gratis por Aerolíneas Argentinas

417

Sentado frente al ordenador de su casa en la provincia de Córdoba (centro), siempre en vísperas de un fin de semana y por la noche, un consultor informático logró burlar durante cuatro años y 26 veces los controles del sistema de compra de pasajes por internet de Aerolíneas Argentinas. Martín Fumarola, así se llama, utilizó datos de tarjetas de créditos de terceros sin que la empresa se diese cuenta de la maniobra, pese a que siempre utilizó su nombre verdadero y su documento para poder utilizar los pasajes. El hombre viajó 24 veces en vuelos de cabotaje e internacionales, por un costo total de 30.000 pesos, una cifra que actualizada al cambio actual en Argentina representan unos 2.000 dólares. Tanto éxito tuvo con sus operaciones, y tan desapercibidas pasaron, que Aerolíneas Argentinas lo nombró pasajero platino Ar-plus, como parte del programa de pasajeros frecuentes, y cargó a su nombre el premio en millas correspondiente.

“Fue clave la hora en que hacia las operaciones. El día anterior al vuelo y en horario de fines de semana por la noche cuando las páginas funcionan solas, sin control humano. El punto fue que manejaba información de tarjetas que no eran de él”, explicó el fiscal Carlos Rívolo, a cargo de la causa. Así viajó gratis entre 2008 y 2012, con picos de hasta ocho veces al año. La ruta más frecuente incluyó a la ciudad de Córdoba (700 kilómetros al noroeste de Buenos Aires), donde vive. Las empresas de tarjetas de crédito llamaban a la aerolínea advirtiendo que uno de sus clientes no reconocía el gasto y que, por lo tanto, el cargo no sería abonado. Pero ya era demasiado tarde, porque Fumarola había viajado. Como precaución, el estafador nunca sacaba la vuelta. Y en el caso de vuelos internacionales, donde es obligatorio comprar ida y vuelta, sólo utilizaba el primer tramo. La gran cantidad de millas que acumuló y nunca usó fue lo que finalmente permitió conectar su nombre con la maniobra.

La estafa se descubrió recién en 2012, cuando la empresa cambió su sistema de control interno, y pudo ser interrumpida. Al verse descubierto, Fumarola se presentó ante la aerolínea y canceló su deuda, pero a cambio pidió que no le quitarán las millas que había sumado con los viajes. Quiso además que lo borraran de la lista negra de pasajeros y anularan las acusaciones en su contra. “El hombre fue a la empresa, reconoció su culpa y pagó tres veces el monto de la estafa. Si ese monto retribuye lo dañado Aerolíneas Argentinas puede decir que ya está satisfecha, pero el ministerio público lo seguirá juzgando por estafa al Estado, porque Aerolíneas Argentinas es una empresa estatal”, explicó Rívolo. Fumarola está libre con fianza por un monto apenas por encima de la estafa que cometió.