Un humanista de la solidaridad: Pedro Manuel de Civitas

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Pedro Manuel de Civitas

Pedro Manuel Sopeña, miembro de FACU, licenciado en Geografía  e  Historia y dinamizador comunitario.  Voluntario y cooperador de CIVITAS desde hace años. Un hombre involucrado en el tejido social de su comunidad, comprometido y un luchador desde momentos que se pierden en la memoria a pesar de su juventud.  Ese un Pedro el que contesta a unas preguntas sobre el nuevo panorama que deja el COVID-19 .

  • Aseguran que el mundo con esta crisis cambiará ¿Usted qué piensa?

 Si esperamos que una pandemia, una revolución o un milagro cambien el mundo no llegaremos a ningún lado. El mundo lo cambian las personas, solo hay que mirar la historia. Espero que lo que vamos a vivir active a muchas personas y que entre todos y todas cambiemos el mundo. Espero que suponga el despertar de muchos individuos como integrantes de una comunidad en la que quieren y deben participar, conocer observar y proponer. O cada uno de nosotros cambiamos o acabaremos en manos de desaprensivos que prefieren una sociedad dormida a una ciudadanía participativa.

No hay líderes que cambien las cosas si detrás no hay una comunidad que les apoye.

Debemos asumir nuestro papel en el cambio.

  • Para empezar a mejorar este mundo, esta sociedad. ¿Por dónde se ha de empezar?

La Educación es la herramienta que tienen las sociedades para moldear su futuro, si somos capaces de dar a las niñas y niños de este mundo una educación de calidad, basada en valores de solidaridad, respeto, igualdad, participación y civismo habremos dado un gran paso adelante. Una sociedad plural formada por ciudadanos y ciudadanas preparadas y concienciadas es una garantía para un futuro mejor. La educación es la repuesta a muchísimos problemas: a la pobreza, a la desigualdad, a los problemas medio ambientales, a la discriminación, el racismo, la intolerancia, los fundamentalismos, los populismos, los nacionalismos….y si somos capaces de educar en un consumo sostenible y socialmente responsable avanzaremos  para eliminar mucho de lo problemas que hoy tenemos.

La educación nunca debe ser considerada como un gasto, es una inversión.

  • La enfermedad de esta sociedad está clara, pero ¿Cuál sería su cura?

Más que una enfermedad, creo que nuestra sociedad aun no está madura. Hemos  tardado milenios en aprender que todas la persona somos iguales, y que la democracia moderna es el mejor sistema de gobierno. Pero aún estamos empezando a crecer como sociedad global. En el siglo XX democracias asentadas se convirtieron en dictaduras brutales. Pusimos en manos privadas, que además participan en los mercados que juzgan, el análisis y calificación de la solvencia de los países. La economía se basa en la especulación y no en la producción. Y  Miremos nuestro mundo ahora: un 75% de la población mundial es pobre, más del 90%  del dinero que se mueve en transacciones en el mundo es virtual, el 80% del dinero generado cada año va al 1% de la población; encontramos países donde la gente se muere de  Hambre y otros que tiran la comida, no se respetan los derechos humanos hay torturas y violaciones; permitimos guerra por cuestiones económicas, niños y niñas mueren de enfermedades que tienen cura, millones de mujeres sufren maltrato y son asesinadas, vendidas  y en algunos lugares ni se les considera persona. Estamos destruyendo nuestro medio ambiente; hay países con una esperanza de vida de 44 años y en otros es de 86, cerramos las fronteras a inmigrantes y refugiados (aunque solo a los pobres)….

La participación de las y los ciudadanos es importante y necesaria, si solo criticamos, si miramos desde fuera, si dejamos que los malos gobiernen ¿que podemos esperar? Tenemos que ser una ciudadanía crítica constructiva, informada, resolutiva y participativa.

Espero que dentro de 500 años los historiadores miren nuestro tiempo y digan: “¿cómo podían ser tan barbaros? Mirad cuanto hemos evolucionado”. Igual que hacemos nosotros cuando miramos el mundo antiguo.

  • En estos años ayudando a los demás ¿Qué es lo que ha aprendido?

Que se pueden lograr cambios a mejor, que un individuo puede hacer de su entorno un mundo mejor. Si todas las personas deciden cambiar a mejor el mundo que les rodea, el mundo cambiará, lo lograremos.

  • Ha logrado mantener las ayudas durante este mes de confinamiento y de pandemia y cuando termine es fácil que llegue a una ayuda de 12 toneladas de alimentos ¿Qué podría decir a este respecto?

Que ha sido una cuestión comunitaria, han ayudado asociaciones, patronatos, comerciantes, políticos, vecina y vecinos… mujeres y hombres, inmigrantes y nacionales, jóvenes y mayores, religiosos y ateos.

La solidaridad y el sentido de comunidad ha sido lo que ha mantenido esto a flote.

  • ¿Qué es lo que ha provocado su mayor crisis en la fe de un mundo mejor, de una sociedad más justa?

La pasividad ante los nacionalismos excluyentes, la extrema derecha y los populismos violentos. Como sociedad tenemos que enfrentarnos a los que alientan un discurso de odio, que desprestigian la política desde la política para lograr imponer sus ideas. Hemos de ser  firmes y combatir cada una y uno de nosotros en nuestro entorno. Desmontar sus mentiras y trampas.

Sin embargo les damos cancha política, nadie refuta sus afirmaciones, aceptamos bulos y mentira y perdemos nuestro espíritu crítico.

La elección de Trump, Bolsonaro como presidentes, el ascenso de VOX en España o la Liga Norte en Italia ( son solo algunos ejemplos) , la pasividad de la Unión Europea o Naciones Unidas ante estos gobiernos, o la aceptación interesada de dictaduras en muchas partes del mundo, estas cosas me generan muchas dudas, cuesta mucho mantener la fe, aunque también es cierto que todas las personas podemos encontrar causas por las que luchar y cada día veo a mujeres y hombres jóvenes que se movilizan para cambiar las cosas, eso me da esperanzas y fuerza.

  • ¿La sociedad aragonesa conoce su obra socio/cultural y laboral realizada por CIVITAS/FACU?.

No lo sé, lo que me preocupa y espero es que quien lo necesite sepa que estamos aquí para ayudar y que puede venir cuando lo necesite.

  • Los que tenemos las necesidades básicas cubiertas no nos percatamos de lo necesario que puede llegar a ser lo más sencillo. ¿Usted qué piensa? 

Creo que más bien preferimos pensar que no podemos hacer nada y desentendernos de los problemas. En esto soy muy crítico, pues todos sabemos lo importante que son esas necesidades básicas. No solo el poder comer, hablamos de derechos y libertades, educación sanidad, seguridad…tendemos a mirar para otro lado.

Espero que la actual situación nos habrá los ojos. ¿Cuáles han sido los empleos básicos e imprescindibles que han trabajado durante la crisis? Cuidadores, trasportistas, cajeras de supermercados dependientes, reponedores, agricultores, sanitarios, empleados industriales y no nos olvidemos de los profesores, los investigadores; colectivos mal pagados, en ocasiones trabajadores pobres, que viven al día o que no reciben los medios para realizar su función.

Espero que cada uno de nosotros abra los ojos a esta situación y nos pongamos manos a la obra para remediarlo. Espero que dejemos de criticar sin informarnos, espero que si consideramos que los políticos lo hacen mal, vayamos corriendo al partido que más nos represente y nos afiliemos para hacerlo nosotros mejor, no esperar a que venga alguien a arreglar las cosas. Como personas, como ciudadanos es nuestro deber y nuestro derecho participar para mejorar las cosas.

Por: José Luis Ortiz