Jason Kaufman, Christopher Poey, dos norte americanos, y el británico Phil Elias decidieron comenzar en pleno centro de Bogotá una historia de emprendimiento, The Meeting House, un lugar para aprender inglés en un ambiente natural. Esta propuesta novedosa es un espacio para el intercambio cultural en el cual los tres fundadores quieren traer a Colombia lo que han vivido en sus travesías por el mundo y seguir disfrutando de un país que los cautivó.

Un lugar que podría estar en cualquier capital del mundo, con una ventaja, la música que suena en los parlantes es latina.

“En uno de mis viajes estaba en China enseñando inglés y uno de los socios, Chris, me envió una foto de Colombia, llegué a este país y desde ese día no me quiero ir. Así que con él y con Jason decidimos crear un lugar donde puedan venir los extranjeros y aprender español, una tarea difícil; y el colombiano venga y aprenda inglés”, aseguró Elias.

La novedosa idea que se materializó hace una semana en el centro de Bogotá, ofrece comida, cerveza, cocteles, café y juegos de mesa para aprender o practicar inglés que van desde el nivel principiante hasta el más avanzado, “queríamos que fuera un lugar para relajarse y aprender en un ambiente natural un idioma. Tenemos más de 50 juegos que hemos comprado en Estados Unidos y que los ofrecemos de manera libre para relajarse, aprender y disfrutar”, señaló Christopher Poey.

Por ejemplo, en materia de cerveza artesanal de barril los dueños de The Meeting House recorrieron Bogotá para ubicar a los maestros cerveceros que se convertirían en sus proveedores; las variedades que ofrece el bar son la Imperial Sout, Indian Brown Ale, Session Ipa y Mohan Strong Ale.

“Además queríamos que la pizza fuera la más novedosa del mundo, que para probar lo que se está comiendo en otros países la persona no tenga que viajar sino que lo encuentre aquí, trajimos la pizza de queso, jalapeño, miel y pepperoni que solo se encuentra en Amherst, Massachusetts, el pueblo de donde venimos con Chris”, asegura Jason Kaufman.

El bar abre sus puertas todos los días y busca ser un lugar para el intercambio cultural “hay personas que no tienen con quién conversar en otro idioma por eso creamos este espacio”, dijo Christopher Poey otro de los inversionistas.

Los tres extranjeros llevan más de 8 años en Colombia y antes de emprender este camino se dedicaban a dar clases de inglés en la Universidad Externado y en el British Council. Uno de los asistentes, Julián, asegura que la idea del bar le parece excelente, “es un lugar para relajarse después de un día pesado. Aquí puedo venir con mis amigos para seguir practicando lo que aprendo en clase, con una buena música de fondo y algo de comida”.

The Meeting House también ofrece música en vivo todos los fines de semana y según sus creadores van a comenzar a realizar eventos temáticos “para que este no sea un bar cualquiera y se convierta en un punto de encuentro”, concluyó Poey.

Crédito: Agencia RedMedios