Un grupo de trabajadores de la construcción en Turquía se vieron obligados a parar sus labores de excavación cuando fueron alertados de la presencia de un oso que había sido sepultado en una fosa séptica.

En cuanto se confirmó el descubrimiento, se pusieron en contacto con las autoridades y comenzaron con las labores de rescate. La escena tuvo lugar en un pueblo de Turquía, en Ericek, a principios de septiembre del año 2015. Se cree que el animal cayó de forma accidental en una fosa séptica cuando se había aventurado a las proximidades de una granja cercana atraído por los pollos y gallinas del corral.

Las lluvias de aquellos días pudieron facilitar un corrimiento de tierras que lo terminara sepultando. En la operación de rescate hizo falta una excavadora que horadase el terreno para acceder al tanque enterrado en el suelo y un martillo hidráulico que percutiese el enorme bloque de hormigón tras el cual se encontraba el animal.

El oso, visiblemente asustado, quiso salir en varias ocasiones por un agujero que no correspondía con su tamaño y hasta que logró escapar de allí tuvieron que haber varias intentonas del martillo hidráulico para agrandar la salida.

Finalmente, el animal pudo ser rescatado y se perdió a gran velocidad por los bosques de la zona. Las imágenes, aunque fueron grabadas en 2015, han vuelto a suscitar interés entre los internautas a raíz de que un usuario de YouTube las volviese a colgar recientemente.

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