Una estabilidad única

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En Alcohólicos Anónimos la única autoridad es un Dios amoroso tal como se exprese en la conciencia de grupo… El anciano estadista es el que ve lo sabía que es la decisión del grupo, que no siente ningún rencor al verse reducido a una posición menos importante, cuyo criterio, madurado por una larga experiencia, es equilibrado, y que está dispuesto a quedarse al margen, esperando pacientemente el desarrollo de los acontecimientos.

En la tela de la recuperación del alcoholismo están tejidos los Doce Pasos y las Doce Tradiciones. Conforme progresaba mi recuperación, me daba cuenta de que este nuevo manto estaba hecho a mi medida. Los veteranos del grupo, amablemente, me ofrecían sugerencias cuando me parecía imposible cambiar. Las experiencias compartidas de todos se convertían en la sustancia misma de amistades valoradas. Yo sé que la Comunidad está lista y preparada para ayudar a todo alcohólico en todas las encrucijadas de la vida. En este mundo rodeado de multitud de problemas, esta seguridad me parece una estabilidad única. Aprecio mucho la dádiva de la sobriedad. Le doy gracias a Dios por la fortaleza que recibo en una Comunidad que verdaderamente existe para el bien de todos sus miembros.

¿Qué es A.A.?

Alcohólicos Anónimos es una comunidad internacional de hombres y mujeres que ha tenido un problema con la bebida. Es no profesional, automantenida, multiracial, no política y disponible en casi todo el mundo. No hay requisitos referentes a edad ni nivel de educación. Puede hacerse miembro cualquier persona que desee hacer algo para solucionar su problema con la bebida.

¿Necesita Ayuda para un Problema con la Bebida?

Sólo usted puede tomar la decisión de probar Alcohólicos Anónimos — si le parece que el programa le puede ayudar. Nosotros los que estamos en A.A. llegamos al programa porque finalmente dejamos de tratar de controlar nuestra forma de beber. No nos gustaba admitir que nunca podríamos beber sin peligro. Entonces otros miembros de Alcohólicos Anónimos nos explicaron que sufríamos de una enfermedad. (¡Así nos había parecido durante largos años!) Nos enteramos de que mucha gente estaba afligida por los mismos sentimientos de culpabilidad, soledad y desesperación que nosotros teníamos. Descubrimos que teníamos esos sentimientos porque padecíamos de la enfermedad del alcoholismo. Tomamos la decisión de tratar de hacer frente a la realidad de los efectos del alcohol en nuestras vidas. A continuación se encuentran algunas de las preguntas que tratamos de contestar con sinceridad. Si respondimos SÍ a cuatro o más preguntas, teníamos un grave problema con la bebida. Pruébelo usted. Recuerde, no es una vergüenza enfrentarse al hecho de que se tiene un problema.


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