Una francesa en filas de las FARC

423

FARCUna francesa combatía desde hace años en filas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), donde tuvo y abandonó a varios hijos para “vivir la revolución”, según su testimonio que difunde este lunes Radio Francia Internacional.

Oriunda de la ciudad de Montpellier (sureste de Francia), la combatiente francesa actuaba bajo el alias de Natalie Mistral, según revela al programa París-América que se difunde este lunes a partir de las 16H00 GMT la emisora RFI.

La presencia en filas insurgentes de al menos otra ciudadana europea, la holandesa Tanja Nijmeier (alias Alexandra Nariño), había sido revelada en 2007. Nijmeier formó parte de la delegación delas FARC que firmó la paz el jueves pasado en Cuba.

“Nunca escuché de nadie más que fuera europeo”, dijo “Mistral” tras aclarar que sólo tenía conocimiento de su compañera de armas holandesa. Agregó que había varios combatientes de países de América Latina y citó a Panamá, Venezuela, Ecuador, Brasil, Argentina y Chile.

Según este testimonio recogido en la selva colombiana por París-América, la mujer había dejado su trabajo de asistente social en Francia para “vivir la revolución, un cambio real” en América Latina, tras preguntarse “dónde en el mundo había condiciones para eso”.

Fascinada por los textos del subcomandante Marcos, la francesa viajó primero a Chiapas para integrarse a filas zapatistas, pero al llegar a México comprendió que “la situación no era de cambio real”.

Luego se trasladó a Colombia, donde pasó a integrar el frente 57 de las FARC, que operaba en el departamento de Chocó del noroeste del país.

Aseguró que tenía varios hijos, aunque la maternidad parece ser un recuerdo confuso para la combatiente “Mistral”: dice no saber ni cuántos hijos tuvo.

“Yo tengo un hijo, dos hijos, una niña, un niño, a veces más de uno, a veces tres, y hace tantos años, que no sé dónde están”, dijo.

Según la guerrillera francesa, “estaban con la abuela pero la abuela me dijeron que se había muerto”. Luego agrega: “los dí a una familia de mucha confianza que yo tenía en aquella época, pero me tocó moverme”.

“La guerra entró ahí, entraron los paramilitares, entraron al pueblo y yo no sé lo que pasó con esa gente”, dijo. La mujer dice que espera poder permanecer en Colombia tras la firma de los acuerdos de paz.

Califica la noticia

Permitida su reproducción total o parcial citando la fuente