Una bola de fuego gigante atravesó el cielo nocturno de Siberia tras el atardecer el martes pasado, convirtiendo la noche en día temporalmente para miles de residentes sorprendidos.

El increíble espectáculo, que sucedió al sur de la república siberiana de Khakassia, se sospecha se trata de un meteoro quemándose en la atmósfera terrestre. Se piensa que el objeto no impactó la superficie, aunque los testigos reportan que explotó durante su descenso.

A pesar de pánico de los espectadores, las autoridades rusas minimizaron el incidente, sugiriendo que el meteoro se quemó por completo en la atmósfera, probablemente sobre la ciudad de Sayanogorsk.

En el caso de que algún fragmento del meteoro haya llegado al piso, las autoridades han especulado que habría aterrizado en la región llamada Babik Valler. Un equipo de búsqueda ya está trabajando en la zona.

“El meteoro fue mucho más pequeño que el de Chelyabinsk (de 2013), pero algunos de sus fragmentos podrían ser encontrado,” dijo el físico de la Universidad Federal Ural Viktor Grokhovsky a RT. “Determinar donde aterrizó requiere de cálculos exactos de su curso. Eso toma tiempo.”

 

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