Una mujer ha perdido a todos sus hijos, a su marido y a sus suegros en el naufragio de un barco con turistas en un lago del estado de Missouri, en Estados Unidos, que causó 17 muertos.

El accidente se produjo el jueves por la noche en el lago de Table Rock. En un vídeo de un testigo se ve el barco intentando llegar a la orilla, en medio de fuertes vientos, antes de ser engullido por las olas y hundirse.

“Tengo el corazón roto. De los 11 que éramos, sólo sobrevivimos dos, yo y mi sobrino”, contó a la cadena Fox59, con la voz quebrada, Tia Coleman en el hospital donde está ingresada.

“Perdí a todos mis hijos. Perdí a mi marido. Perdí a mi suegra y a mi suegro”, además de a otros parientes, declaró a la cadena de televisión de Indianápolis.

Según Coleman, el capitán del barco dijo a los pasajeros que “no necesitarían” chaleco salvavidas. “Al principio del todo el agua no parecía amenazante”, afirma la mujer, convencida no obstante de que “mucha gente podría haberse salvado”.

El New York Times cita a otro miembro de esta familia de Indianápolis, Carolyn Coleman, quien afirmó que había víctimas de tres generaciones, incluidos cuatro niños.

La familia había alquilado una camioneta para ir a Branson con motivo de su viaje anual, dijo al periódico.

El barco anfibio, que puede desplazarse tanto por tierra como por agua, llevaba a bordo a 31 personas, según las autoridades. Varios pasajeros consiguieron llegar solos a la orilla.

El viernes, Jason Pace, portavoz de la Patrulla de Carreteras del Estado de Misuri anunció el hallazgo de todos los desaparecidos.

Las víctimas mortales tienen entre 1 y 70 años y entre ellas figura el conductor del barco, según la policía del condado de Stone. Seis heridos fueron hospitalizados.

El conductor era uno de los dos tripulantes, informó la prensa estadounidense. El otro, que sobrevivió, hacía de comandante del barco de la compañía Ripley Entertainment.

En un tuit, el presidente estadounidense Donald Trump dio su “más sincero pésame” a las familias y allegados de las víctimas.

Vientos de 119 km/h

“La tempestad llegó muy rápido”, declaró por teléfono a la AFP Rick Kettels, propietario del Lakeside Resort, un complejo hotelero a orillas del lago.

“He vivido aquí la mayor parte de mi vida y nunca había visto una tormenta así de terrible”, declaró y agregó que el servicio meteorológico no había avisado de su inminencia.

El sherif del condado, Doug Rader, contó que un barco que navegaba cerca fue el primero en socorrer a los náufragos.

El barco se hundió a 25 metros de profundidad en este lago artificial situado en el sur de Misuri, en la frontera con Arkansas, y muy frecuentado por turistas.

Se registraron vientos de hasta 119 km/h que provocaron la caída de árboles y cortes del suministro eléctrico, informó Steve Lindenberg, meteorólogo de Springfield, a 72 km al norte de Branson.

El Consejo Nacional de Seguridad de los Transportes anunció el envío de un equipo para investigar sobre el accidente. Determinará si la tripulación advirtió de las condiciones meteorológicas y si los pasajeros llevaban puestos los chalecos salvavidas.

En un comunicado difundido poco después del accidente, la compañía propietaria del barco aseguró que “haría cuanto pudiese para prestar asistencia a las familias afectadas y a las autoridades”.