Ahora sí Unasur ha recibido el puntillazo final. Si en los últimos meses sobrevivía agonizante era porque aún había, en su pretencioso y carísimo edificio de la Mitad del Mundo, una estructura burocrática parasitaria que no había sido liquidada porque le era útil a los intereses concertados entre el gobierno de Nicolás Maduro y el ex secretario del organismo, Ernesto Samper.

Por Martín Pallares / 4pelagatos.com

Unasur se hallaba en estado comatoso porque la mayoría de sus miembros suspendió su participación al percatarse de que solamente ha sido útil para las estrategias diplomáticas y políticas del chavismo. No obstante, su deceso definitivo llega por falta de dinero y acompañada de una serie de denuncias sobre irregularidades que incluyen casos de acoso sexual, mal uso de fondos y abuso de poder.

Ni siquiera Venezuela, que se supone es el país al que más le conviene que la operación continúe, ha hecho su aporte para el año 2018. En otras palabras, el Ecuador tendrá que ingeniarse qué hacer con el edificio y con el personal nacional que trabaja ahí.

Según una investigación de El Universo, solo el mantenimiento cuesta 50.000 dólares mensuales.  4Pelagatos.com supo que entre las posibilidades que baraja el gobierno de Lenin Moreno, está hacer allí el museo de la productividad.Un documento firmado por el jefe de Gabinete, Yuri Chillán, deja al descubierto la liquidación del organismo.

“Teniendo en cuenta si a 30 de julio del año en curso no se disponen recuros suficientes para cubir las necesidades del último trimestre del año, la Entidad entrará en cesación de pagos”: lo dice en un oficio que envía a la vicecanciller boliviana María del Carmen Almendras, coordinadora de Bolivia ante Unasur.

En el oficio Chillán hace un resumen detallado de la asfixiante y ya insostenible situaciión. Ahí muestra cómo los únicos países que están contribuyendo a la caja del organismos son Bolivia, Guyana y Surinam; los dos últimos con aportes atrasados de 2017. En total, de lo que se ve en los documentos, apenas han llegado 222.332 dólares. Esto alcanza, según le dijeron fuentes internas a 4Pelagatos.com, para el mantenimiento del edificio que, solo en planillas de luz, ha pagado este año 70.000 dólares.

Pero el cierre definitivo de Unasur por temas financieros es apenas un episodio. Hay denuncias hechas internamente. Se destacan una por acoso sexual, que jamás fue tomada en serio por los países miembros, y otras por arrogación de funciones y abuso de poder.

Dos directores del organismo informaron varias veces al Consejo de Ministros de Relaciones Exteriores, máximo rector del organismo, sobre un supuesto acoso sexual del jefe de Gabinete de Ernesto Samper, Yuri Chillán.

El chileno David Álvarez Veloso, director de Seguridad Ciudadana y Justicia y el brasileño Pedro Silva Barros, director de Asuntos Económicos, sostienen que Chillán acosó sexualmente a dos empleadas y que ha estado involucrado en otras irregularidades.

Álvarez Veloso envió varios informes sobre ese particular pero nunca se hizo la investigación. Según el reporte que Álvarez envió a los cancilleres, las dos funcionarias le contaron que habían recibido de parte de Chillán “comentarios repetidos e inapropiados respecto de su vestimenta y apareciencia física, solicitudes de besos cercanos a la boca, contactos físicos molestos y degradantes en sus piernas y parte baja de la cintura y en general una conducta ofensiva y no consentida”.

Ninguno de los cancilleres ordenó una investigación. Ni María Fernanda Espinosa ni María Ángela Holguín de Colombia. Las denunciantes no fueron hasta la justicia ecuatoriana, como se les habría recomendado, porque tenían miedo a represalias laborales de Chillán y, sobre todo, porque el funcionario tiene inmunidad diplomática y no iba a ser investigado; peor sancionado por la justicia ecuatoriana.

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IMAGEN DE UNA PARTE DEL INFORME ENVIADO POR EL DIRECTOR DAVID ÁLVAREZ VELOSO AL CONSEJO DE CANCILLERES

Chillán, sostienen los directores en sus denuncias, ha conferido las funciones de director de Asuntos Políticos y de Defensa al boliviano Mauricio Dorfler; funciones  a las que jamás postuló ni fue escogido. A través de Dorfler, se manejarían temas clave para los intereses venezolanos como las veedurías electorales que Unasur envía a los países, en especial a Venezuela. Los denunciantes sostienen que Dorfler no tiene título académico.

El concurso estableció, como uno de los requisitos mínimos, poseer el grado de maestría. Dorfler postuló a la Dirección de Cooperación Internacional y Agenda Externa y Chillán lo colocó como director de Asuntos Políticos y de Defensa. “El señor Dorfler debe su posición a un engaño, situación que ninguna institución en la región puede permitir”, dice la denuncia.El desorden y las irregularidades en la agonizante Unasur no se limitan a la denuncia por acoso sexual. Los mismos directores Álvarez y Silva Barros han informado a los cancilleres cómo el aparato administrativo que dejó instalado Ernesto Samper ha estado actuando de forma irregular y arbitraria.

En sendas  comunicaciones a los cancilleres, los directores dicen que Chillán, mano derecha de Samper y jefe de su gabinete en Unasur, se apoderó ilegalmente del cargo vacante para que todo siga operando en la línea de su antiguo jefe; es decir para beneficiar a los intereses venezolanos en el organismo.

Estos informes enviados a los cancilleres y las versiones sobre cómo ha funcionado Unasur desde que Samper dejó el cargo aparentemente han llegado hasta oídos de algunos presidentes. Al menos eso se hizo evidente en unas declaraciones que hizo el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos durante la entrevista que le hizo Rafael Correa, en Russia Today. Santos, cuando le preguntan por las razones por las que Colombia dejó de involucrarse en Unasur respondió que fue por problemas suscitados entre funcionarios del organismo. Y precisó: “Que no son ecuatorianos”.

Yuri Chillán es el personaje clave. Él tiene como antecedente haber sido secretario de la Alcaldía de Bogotá en tiempos de Samuel Moreno, quien ahora está preso en Colombia por temas de corrupción. Cuando Samper asumió Unasur, Chillán se convirtió su jefe de gabinete. Al terminar su mandato, Samper logró con el apoyo básicamente de Venezuela, Bolivia y Ecuador, dejar intacto el personal administrativo que él colocó. Entonces Chillán empezó actuar como si fuera secretario del organismo. También ha llamado la atención el aprovechamiento que hace del vehículo Audi avaluado con USD $ 100.000 con conductor privado adscrito al Secretario General.

Fuentes internas dijeron a 4Pelagatos.com que en Unasur existe un virtual “bunker” venezolano dedicado a hacer espinonaje y lobby. Además del embajador Elvis Urbina, en Unasur despacha el general Alfredo Pardo quien tuvo altas responsabilidades administrativas y financieras en Venezuela como jefe de la Oficina Nacional de Presupuesto. En la práctica Pardo controla en Unasur toda la parte administrativa, aunque no tiene cargo. Circula por las instalaciones con un Carné de Unasur  y la jefa administrativa, la ecuatoriana Tania Arias, no envía nada a los países sin su autorización.  También trabaja en Unasur el consejero Gerardo Argote, activo defensor del gobierno de Maduro en las redes sociales.

Con el fin del financiamiento, la sabrosa vida para esta argolla burocrática que trabaja en Unasur llega a su fin. Por fin.

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