Durante el desarrollo de la versión 43 del Comité de Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), se dio a Cartagena dos años para demoler la torre Aquarela.

La edificación, que deberá ser derribada para el año 2021, es construida por un particular a una cuadra del simbólico Castillo de San Felipe de Barajas debido a que según el Comité, este edificio afecta el valor universal excepcional por el que la ciudad amurallada hace parte del patrimonio mundial.

La Unesco dio el mismo plazo al Distrito para aprobar el Plan Especial de Manejo y Protección del Centro Histórico (Pemp) y el Plan de Ordenamiento Territorial (POT).

El objetivo con este ultimátum es que el Distrito tome medidas para evitar inconvenientes en el territorio y que se respeten las normas de construcción. De no cumplirse con la solicitud, la declaración de patrimonio mundial de la ciudad estaría en riesgo, según manifestó el director de Patrimonio del Ministerio de Cultura, Alberto Escovar Wilson White.

El proyecto Aquarela.

Este proyecto que pretende construir cinco torres de 32 pisos cada una está frenado por los procesos jurídicos que cursan en su contra.

Debido a que está ubicado a solo una cuadra del Castillo de San Felipe de Barajas, la construcción amenaza la declaración de patrimonio mundial otorgada en 1984.

Este polémico proyecto inició hace dos años y hasta el momento ningún funcionario público ha logrado desmontarlo.

Por orden de un juez, que instauró una medida cautelar en diciembre de 2017, la obra fue parada y sellada.

Desde ese momento está prohibido cualquier tipo de intervención en la obra.