UPB recibe patente por proceso químico para mejorar las cualidades de una bacteria paisa

  • La bacteria Komagataeibacter medellinensis puede ser encontrada en la Central Minorista en Medellín.
  • El proceso patentado por la UPB trae ventajas y utilidades para el sector médico, industrial, textil y alimenticio.
  • Esta nueva patente rescata procesos de la tradición de los hogares antioqueños.

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La Universidad Pontificia Bolivariana recibió un nuevo registro de patente de invención por parte de la Superintendencia de Industria y Comercio, gracias a la modificación química de celulosa de origen bacteriano. La celulosa bacteriana es un subproducto de los procesos de fermentación de fuentes de azúcar realizado por algunas bacterias.

Este logro obtenido por los investigadores de la institución, surge de la identificación del potencial que tenía la celulosa producida a partir de una bacteria encontrada en la Central Minorista en Medellín, de donde obtiene su nombre de Komagataeibacter medellinensis y que puede ser aplicado en la industria, la medicina y los textiles.

Este producto ha sido usado tradicionalmente en Colombia para la producción de vinagre casero y, sobre todo en Antioquia, era utilizado por las abuelas y las madres contra el dolor de cabeza, para tratar la gastritis, combatir los piojos, para limpiar y desmanchar los pisos y hasta para aflojar tornillos; en algunos hogares y plazas de mercado se conoce como té chino.

Gracias al nuevo proceso patentado por la UPB, es posible modificar químicamente el medio en que se cultiva la bacteria, para volverla más fuerte y resistente. Los investigadores identificaron que esta bacteria —denominada madre del vinagre en los hogares— era celulosa nanométrica, una estructura compuesta por nanofibras cien mil veces el diámetro de un cabello humano, que tenía un potencial mayor al que se le venía dando hasta el momento.

Con este desarrollo, se reducen muchos procesos en uno solo, que le otorga nuevas características químicas al producto sintetizado por la bacteria. Este proceso unificado, que es la patente recibida por la Universidad, permitirá optimizar las propiedades de diversos productos. Algunas de las aplicaciones en las que se podría utilizar la celulosa bacteriana son:

  1. Materiales compuestos para aplicaciones biomédicas: La nanocelulosa bacteriana tiene una estructura fibrilar similar a la del colágeno presente en los tejidos del cuerpo humano, lo que permitiría crear dispositivos médicos para la regeneración tisular (relacionado a los tejidos) y de órganos.
  2. Liberación controlada de medicamentos: La celulosa bacteriana podría ser utilizada para encapsular sustancias bioactivas en su superficie, para ser liberadas paulatinamente en el lugar a tratar. Con esta patente, es posible ampliar la gama de sustancias que pueden ser liberadas de manera controlada, como por ejemplo antibióticos para el tratamiento de heridas.
  3. Desarrollo de productos industriales: Esta patente también podría tener aplicaciones industriales para la producción de pinturas o productos para acabados. Con esta patente, la nanocelulosa bacteriana actuaría como material estructural para hacer sustancias más resistentes, con mejores acabados, evitar la degradación ambiental y que perduren más en el tiempo. De igual forma, puede servir para productos como papeles especiales —como los usados en billetes—, para que sean más resistentes y sus pigmentos tengan una mayor durabilidad.
  4. Telas biodegradables: En el sector textil, la patente se podría utilizar para desarrollar telas biodegradables, dando la oportunidad de usar una prenda y luego desecharla. Incluso, con la producción casera de la nata del vinagre, las personas podrían hacer sus propias prendas biodegradables en casa.
  5. Alimentos nutritivos: A partir del método para la modificación de la nanocelulosa, como el patentado por la UPB, sería posible lograr productos alimenticios con mayor valor nutritivo gracias al aumento del contenido de fibra y la posibilidad de encapsular nutrientes.

 El proceso patentado que permite modificar y potenciar las cualidades de la bacteria, cuenta con varias ventajas como la facilidad de producción, el mejor aprovechamiento de residuos agroindustriales o desechos de los hogares para su producción, y el hecho de que esta bacteria no es patógena, es decir, que no representa ningún tipo de enfermedad o daño en el cuerpo de un animal, un ser humano o un vegetal.

La Universidad Pontificia Bolivariana viene trabajando temas de ciencia nanométrica a partir de fuentes vegetales, bacterias y algas hace 13 años; y temas de celulosa bacteriana, hace 10.

Estos proyectos son desarrollados por los grupos de investigación en Nuevos Materiales y de Agroindustrial, gracias al trabajo en conjunto de las Facultades de Ingeniería Química, Ingeniería Mecánica, Textil, Ingeniería en Nanotecnología e Ingeniería Agroindustrial.

De esta patente hicieron parte los investigadores Cristina Isabel Castro, Piedad Gañán Rojo, Gloria Caro Muñoz y Robin Zuluaga Gallego.

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