Según el informe de Calidad del Aire de la DNP presentado en el 2018, Bogotá y Medellín son las ciudades que tienen la peor calidad de aire, pues reportaron los mayores niveles de PM10 y PM2,5 las cuales representan las partículas sólidas o líquidas de polvo, cenizas, hollín, partículas metálicas, cemento o polen, dispersas en la atmósfera.

Las partículas que contaminan el aire se generan por emisiones de fuentes móviles (transporte automotor como camiones, volquetas, motos, buses, carros y taxis) las cuales representan un 70% mientras que las fuentes fijas (industrias, quemas, viviendas, y zonas mineras) representa el 30%.

En Colombia, el 76% de los municipios con sistemas de vigilancia de calidad del aire alcanzan niveles perjudiciales para la salud, aunque solo el 26% incumplen la norma nacional, la concentración promedio en el país es superior a la meta de 30 µg/m3 que está establecida para el 2030.

El CO2 o dióxido de carbono es uno de los gases que se producen al quemar combustible, y uno de los principales gases de efecto invernadero. La emisión de este gas por un vehículo tiene relación con el consumo de combustible. En el caso de los vehículos híbridos estos pueden circular con el motor de combustible apagado (sin emisión de CO2), funcionando sólo con el sistema eléctrico.

Cabe mencionar que, su medición no es una ciencia exacta y por tanto puede variar en mayor o menor medida dependiendo de distintos factores (carga, condiciones meteorológicas o mecánicas, estado del carro, forma de conducir, accesorios instalados, etc.)

Teniendo en cuenta lo anterior, el gobierno nacional ha establecido algunos incentivos para promover el uso de vehículos híbridos y eléctricos en el país como es el caso del decreto 1116 de 2017 del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo la cual aprobó la reducción temporal del arancel a 0% para vehículos eléctricos y 5% para vehículos híbridos. Dicha reducción arancelaria aplicara hasta el año 2027 para la importación anual de la siguiente manera:

datos Mitsubishi

Entre los años 2010 y 2015 ingresaron 1.687.454 vehículos que funcionan con gasolina y Diésel mientras que los vehículos con combustibles limpios representaban tan solo el 1%, es decir 18.121 representados así:

  • Híbridos: 16.537
  • Eléctricos: 852 vehículos
  • Gas Natural Vehicular: 732

Líderes en el mundo.

En la lista de países que le apuestan a la energía eléctrica en la industria automotriz tenemos que Noruega es el país con el mayor número de carros eléctricos per cápita del mundo, con una cuota de mercado superior al 33%, seguido por: Islandia: 9.1%, Suecia: 4.2%, Suiza: 2.3%, Bélgica: 2,1%, Finlandia: 1.9%, Austria: 1.7%, Reino Unido: 1.7%, Francia: 1.6% y Holanda: 1.6%.

Aunque la cifra de ventas de vehículos eléctricos en China y Estados Unidos es considerable, la cuota de mercado sigue siendo baja. Mientras que en China estos autos representan el 1,2% de los que circulan por las carreteras del país, en Estados Unidos son cerca del 1%.

Alternativas en Colombia.

La Asociación Colombiana de Vehículos Automotores -Andemos- creó recientemente la Cámara Nacional de Vehículos Híbridos y Eléctricos cuyo propósito es promover el uso de carros con tecnologías limpias. Además, busca hacer un llamado al gobierno para que se disminuyan los impuestos y/o aranceles para que los ciudadanos puedan tener un mejor acceso a vehículos con tecnologías agradables con el medio ambiente.

Entre las ofertas que se encuentran disponibles en el mercado destacamos la Outlander PHEV (Vehículo Eléctrico Híbrido Enchufable) con una tecnología híbrida excepcional con la que se puede obtener una disminución considerable en emisiones de CO2.

Le permite cargar hasta el 80% de su batería en tan solo 25 minutos en un cargador rápido y una capacidad de aceleración suave y potente de 0 a 120 Km/h en modo eléctrico. Cuenta con tres motores: dos eléctricos, uno en cada eje, además del motor de gasolina. La batería que impulsa a los motores eléctricos se puede cargar en cualquier toma convencional, y permite recorrer hasta 54 kilómetros sin gasto de gasolina y con cero emisiones.

El sistema de calefacción eléctrica disponible en la versión PHEV utiliza una bomba eléctrica de agua para hacer circular agua caliente y calentar el habitáculo incluso cuando el motor no está en marcha, como por ejemplo durante la conducción eléctrica EV, en la que el motor no genera calor. Cuando el calor generado por el motor de gasolina es insuficiente para calentar el habitáculo en condiciones extremadamente frías, este sistema de calefacción eléctrica puede usarse para complementar el calor generado por el motor.

El práctico temporizador permite también ajustar la calefacción para calentar el habitáculo antes de conducir. Gracias a que la calefacción funciona de modo silencioso y no requiere poner en marcha el motor de gasolina, puede activarse a primera hora de la mañana, o a última hora de la noche, sin molestar a los vecinos.

La Outlander PHEV ha sido reconocida internacionalmente con: El premio Estrella LUIKE del Motor al vehículo alternativo más vendido en España, el primer premio Cinco Estrellas por parte de Japan New Car Assessment Program (JNCAP) consolidando de esta manera a este SUV híbrido enchufable como un líder en seguridad del automóvil, como la SUV verde del 2019 por el Green Card Journal y recientemente premiada en el Salón del Automóvil de Los Ángeles como la SUV más amigable con el medio ambiente.
Ahorro.

Colombia cuenta con una buena infraestructura eléctrica permitiendo que los costos de la electricidad sean considerablemente bajos, lo que hace que cargar un vehículo eléctrico sea un ahorro considerable respecto al uso de combustibles fósiles que cada vez son más escasos y costosos. Una recarga de electricidad para recorrer 400 kilómetros cuesta aproximadamente $30.000 COP (dado que la tarifa de energía eléctrica varía entre ciudades), mientras que en gasolina se gastarían $120.000 pesos aproximadamente (el valor del precio por galón de combustible es variable ya que están sujetos a los hábitos de manejo de las personas).

Si hubiese que resumir el Outlander PHEV, en una palabra, sería Tecnología. Tecnología al servicio del medioambiente, del ahorro energético, de la seguridad, de la durabilidad, de la fiabilidad, de la economía, del confort, del silencio… en definitiva, tecnología al servicio del placer de conducir.