Tratando de auscultar cuánto conocían las personas de este terruño acerca de nuestra historia, pregunté a una joven estudiante si sabía qué fecha se conmemoraba el once de noviembre; a lo que de manera contundente me respondió: ¿Cuál más? ¡El reinado de belleza!

No es falso. Cada año vemos cómo la insensatez, el desparpajo y la desfachatez de las autoridades cartageneras van contribuyendo a que poco a poco se olviden los hechos históricos ocurridos con ocasión de la gloriosa independencia, hace 205 años, el once de noviembre de 1811.

Álvaro Morales
Álvaro Morales

Las autoridades, sin exclusión, nada hacen por rememorar la aguerrida gesta emancipadora del pueblo cartagenero sino que se debaten en enfrascadas discusiones sobre si habrá o no desfile de balleneras, si este irá por los cuerpos internos de agua o por la bahía; si en él desfilarán las reinas populares o también las departamentales; si todavía hay esperanza a que Raymundo reverse su decisión de trasladar su reinado para el mes de marzo; si habrá o no “gozones”; o si el llamado desfile de la Independencia será por la avenida Santander o por la Pedro de Heredia, etc.; puras banalidades.

La simple recordación por parte de la Alcaldía se reduce a los insípidos eventos de la lectura de Acta de Independencia, y a una ofrenda floral a los bustos de los Mártires de la Independencia; pero de eventos que recuerden los hechos independentistas del once, ¡nada!

¿Cuantos cartageneros sabrán las razones que llevaron a que aquel once de noviembre los Lanceros de Getsemaní, al mando del artesano cubano, Pedro Romero, irrumpieran en el salón del Palacio de Gobierno donde sesionaba el Consejo de Administración del Tribunal Supremo, o Junta de Gobierno?

¿Cuántos cartageneros sabrán que en dicha sesión de ese once de noviembre de 1811 se debatía la Declaración de Independencia de la Corona Española de la villa de Cartagena, para ese entonces con escasos 16.361 habitantes, en su mayoría mestizos, mulatos, pardos, negros libres y zambos?

¿Cuántos cartageneros sabrán qué los hechos que propiciaron el desenlace de la declaratoria de independencia absoluta de España fueron las disputas partidistas entre Piñeristas y Toledistas por la Presidencia de la Junta Suprema de Gobierno?

¿Y qué los hermanos Germán y Gabriel Gutiérrez de Piñeres, influyentes políticos y negociantes de la época, contrarios a los Toledistas, exigían a la Junta no solo la desobediencia total a Fernando VII sino la conformación de tres ramas del poder público, la ocupación de cargos públicos y militares para los criollos; y la abolición de la Inquisición? ¿Y qué, además, fue la presión popular incitada por estos dirigentes la que obligó a la aprobación de la independencia?

¿Cuántos cartageneros recordarán, entre otros, a Manuel del Castillo y Rada, Martín Amador, Pantaleón Germán Ribón, Santiago Stuart, Antonio José de Ayos, José María García de Toledo, Miguel Díaz Granados, y a José María Portocarrero, como nuestros Mártires de la Independencia?

Por último, hoy, por voluntad del exgobernador Gossaín, ni el Palacio de la Proclamación nos sirve para recordar nuestra independencia.


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