De acuerdo con el medio, los creadores de la Estación Espacial Comercial Internacional quieren contribuir al trabajo conjunto de las naciones, organizaciones e individuos en la órbita terrestre, así como a la exploración del espacio profundo, lo que consideran un “paso histórico” para la astronáutica.

Según declaró al medio Amir Blachman, vicepresidente de Desarrollo Estratégico de la empresa, actualmente Axiom está negociando con los representantes de más de 20 Estados del mundo, además, está trabajando en su primer inquilino de investigación y de fabricación. El gerente agregó que “hay demanda y hay necesidad”.

En una entrevista con el portal Seeker, Blachman aseguró que la NASA ha finalizado un estudio de la primera fase de la construcción del módulo privado, y ahora está llevando a cabo un estudio más profundo, el cual debe completarse en los próximos meses.

Por su parte, el director ejecutivo de Axiom y exdirector de programa de la EEI en la NASA, Michael Suffredini, declaró en un informe oficial de la empresa que el desarrollo de la “industria orbital” contribuirá a la fabricación de productos únicos “beneficiosos para el sector de las comunicaciones, los materiales y la industria biomédica terrestre”.

Sin embargo, los ingenieros de Axiom reconocen que tienen que tomar en cuenta el hecho de que la Estación Espacial Internacional podría ser sacada de órbita antes del año 2024 o “poco después”.

En lo que respecta al entrenamiento de los futuros astronautas de la Estación Comercial, está programado para este año comenzar con el adiestramiento para poder lanzarlos al espacio en dos años. “Tendrán el mismo nivel de preparación que los astronautas de la NASA. Estarán calificados para utilizar todos los elementos de la estación”, subrayó Blachman.

El desarrollo de la primera estación espacial privada también implica el uso de tecnologías y software más modernos.

“Creo que se puede decir que somos una compañía comercial que va a continuar con el legado de la EEI”, observó. A su vez, Dylan Taylor, un inversionista de la empresa, indicó a Space que una estación internacional privada es “una idea cuyo tiempo ha llegado”.

El hombre agregó que la fabricación orbital, así como las investigaciones de microgravedad y de turismo espacial podrían convertirse en fuentes de ingresos para la estación.


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