En Colombia existen diferentes regiones, las cuales conservan cada una sus raíces como una forma de atraer el turismo en cada pueblo y ciudad, sin dejar de lado lo atractivo de los mejores restaurantes que ofrecen comida típica, hermosos paisajes, infraestructuras coloniales, etc. hacen parte de muchas de las cosas que rodean cada pueblo y ciudad del país que llegan a ser un atractivo para los extranjeros.

La música y el baile son fuertes manifestaciones culturales que caracterizan a cada una de sus regiones, la costa caribe, la costa pacífica, los llanos orientales, entre otras regiones que a través de sus melodías, instrumentos y cantos, se dan a conocer a nivel mundial.

En la costa caribe, hay una fuerte influencia africana e indigena, quienes con otros instrumentos de viento, maraca y percusión, han logrado realizar ritmos nuevos, como “la cumbia” y “el mapalé”, la primera, vienen siendo una danza suave, llena de instrumentos de viento, con trajes típicos, como faldas largas de flores para las mujeres, guayaberas con sombreros para los hombres, en cambio “el mapalé”, viene siendo un ritmo fuerte y agitado, su traje es con poca ropa y su manera de bailar representa los rituales de algunos pueblos africanos, de estos experimentos musicales también se deriva, “el bullerengue, el porro y la puya”.

Por otra parte, los ritmos de la costa pacífica vienen siendo los mismos de la costa caribe, con una influencia africana, los pacíficos han experimentados ritmos más suaves comparados con los caribes, aunque igual de alegres y armónicos, como el de “la marimba”, el cual junto con otros instrumentos, conforman el ritmo del “Currulao”, un baile en parejas que representa una danza de coqueteo, el hombre con un pañuelo blanco rodeando a la mujer, quien se zarandea con sus faldas largas frente al hombre, con poco contacto físico.

No obstante, a diferencia de las dos primeras regiones mencionadas, los llanos orientales tienen un ritmo muy marcado, escuchado, bailado y muy característico de esa región como es “El Joropo”, nacido como tradición en todas las celebraciones ganaderas, con una influencia española, mezclada con algunas costumbres indígenas, una melodía hecha con un arpa, un cuatro y una maraca, el baile es un zapateo rápido y constante, mientras bailan con sus parejas tomados de las manos, dando vueltas y las mujeres agitando sus amplias faldas,  este ritmo incluso tiene torneos internacionales donde Colombia y Venezuela comparten tradiciones.

Por: Marcela Gordillo Polo